El motivo por el que las tripas rugen cuando están vacías y qué significa ese sonidoGetty/ Olga Dmytrenko

La explicación científica de por qué suenan las tripas (y no es por hambre)

Los expertos explican que son los borborigmos y cuándo preocuparse

Los ruidos de la tripa son algo habitual y, aunque muchas veces los relacionamos con el hambre, no siempre tienen que ver con la necesidad de comer. Detrás de estos sonidos se encuentra un fenómeno natural del aparato digestivo conocido como borborigmos, que se produce cuando el estómago y los intestinos desplazan gases, líquidos y alimentos durante la digestión.

El intestino es un tubo muscular que se contrae en forma de ondas para impulsar su contenido a lo largo del aparato digestivo. Cuando está vacío, aproximadamente cada hora y media se activa un movimiento de limpieza que ayuda a arrastrar los restos de alimentos y las bacterias hacia el final del intestino.

Como en ese momento apenas hay comida que amortigüe los movimientos, el desplazamiento de los gases y los líquidos puede provocar sonidos más intensos y fácilmente perceptibles. De ahí que las tripas suelan rugir con más fuerza cuando tenemos el estómago vacío.

¿Por qué pasa después de comer?

Los borborigmos no aparecen únicamente cuando tenemos hambre. También pueden escucharse después de comer, ya que el sistema digestivo continúa trabajando para procesar los alimentos.

Durante la digestión, las contracciones musculares empujan el contenido del tracto digestivo. Cuando los gases y los líquidos se desplazan por el intestino, generan vibraciones y sonidos que pueden percibirse como gruñidos, rugidos o incluso pequeños truenos en la barriga.

Por tanto, que suenen las tripas no significa necesariamente que necesitemos comer. En la mayoría de los casos, estos ruidos son completamente normales y forman parte de la actividad habitual del aparato digestivo.

Por qué suena más de lo normal

Aunque los borborigmos suelen ser inofensivos, hay situaciones en las que pueden resultar más intensos o frecuentes. El equipo médico de Laboratorios Cinfa explica que «el sistema digestivo está en constante movimiento y de hecho cuando hacemos la digestión se generan ruidos aunque normalmente no los oímos. Sin embargo, hay ocasiones en las que al contarse intestino empujan solo aire. El intestino puede rugir con mucha fuerza. De ahí que se achaques ese sonido al apetito, el estómago vacío».

Además, los especialistas señalan que estos sonidos pueden aumentar si seguimos una dieta poco equilibrada, comemos demasiado rápido o tenemos problemas digestivos, como intolerancias alimentarias o enfermedades intestinales.

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En principio, no hay motivo para alarmarse. Sin embargo, conviene prestar atención a otros síntomas que puedan aparecer junto a los ruidos intestinales. Como advierte el equipo médico de Cinfa, «si estos borborigmos aparecen con otros síntomas, como por ejemplo, náuseas, vómitos, diarrea, vuestra estreñimiento debes consultar a tu médico».