Imagen de archivo de una naranja
Los operadores adelantan sus contratos de cítricos por miedo a la escasez: «Se han perdido casi 3 millones de toneladas»
Los agricultores lamentan las consecuencias a largo plazo de los acuerdos comerciales beneficiosos para los productores ajenos al bloque europeo
Día a día, campaña a campaña y acuerdo tras acuerdo, los agricultores dedicados al cítrico en España han experimentado un desgaste que desemboca en una reducción paulatina de la producción total.
Del pico de 8 millones de toneladas de cítricos alcanzado en el país hace unos años, a un aforo que se prevé en torno a los 5,6 millones de toneladas para la temporada 2025/2026, 1,6 millones de toneladas por debajo de la media.
Esta escasez inquieta a los grandes operadores, que tal y como destaca en conversación con El Debate Carles Peris, secretario general de La Unió Llauradora, han adelantado –y mejorado– sus contratos para asegurarse el suministro: «Se espera un aforo muy bajo para los cítricos. Los precios son mejores, pero solo van a dejar un ingreso rentable en las explotaciones que tengan una producción óptima y esas son cada vez menos».
El agricultor valenciano describe un panorama pesimista, ya que los buenos precios en origen solo servirán a las producciones que hayan podido transformarse.
«Los precios están así porque no hay producto, se ha abandonado tierra de cultivo útil de cítricos. Además de las dificultades de la realidad climática, buena parte de la superficie en cultivo está formada por árboles viejos, de bajo rendimiento. Esos árboles no se han transformado a explotaciones más modernas porque los agricultores están descapitalizados como consecuencia de tantos años malos aguantando presión y competencia desleal que llega desde países como Sudáfrica y Egipto», lamenta Peris, que asevera que «si no ganas dinero, no te modernizas, y por mucho que quieras, aunque haya un precio digno, la producción no da para ser rentable».
El experto precisa que los agricultores sufren en el largo plazo los efectos más letales de los acuerdos comerciales beneficiosos para los países productores ajenos al bloque europeo. «Vas a una reunión con el Ministerio de Agricultura e insisten en que los precios son buenos, pero son así porque no hay producción. Los acuerdos comerciales con estos terceros países que juegan con otras reglas te desestabilizan durante años y conducen a este abandono del campo», sostiene Peris.
Las explotaciones que sí hayan tenido capacidad para rejuvenecer sus cultivos y modernizar los métodos aprovecharán esta inercia favorable en cuanto a precios. «Con rendimientos de 30.000 kilos por hectárea sí se va a ser rentable, pero nuestros cálculos muestran una producción media de 18.000 kilos por hectárea en los cítricos, cuando lo normal es que una hectárea de cítricos esté entre 30.000 y 36.000 toneladas. Estas explotaciones producen la mitad de lo que deberían porque se han descapitalizado durante años para poder sobrevivir», condena el secretario general de La Unió Llauradora.
El sector añade esta campaña un factor más que en el campo español se considera muy perjudicial para su supervivencia: Sudáfrica podrá exportar naranjas libres de arancel a la UE entre el 15 de octubre y el 30 de noviembre, coincidiendo con el comienzo de la temporada española. «Hay que mirar el daño con perspectiva, porque hasta llegar hasta ese arancel cero se han reducido las barreras comerciales progresivamente durante 10 años. A ese desgaste le sumas la invasión de fruta procedente de Egipto a un precio irrisorio y llegas a la actualidad, con miles de hectáreas sin productividad porque no ha habido oxígeno para la modernización», concluye Peris.