Trabajadores en el viñedoEuropa Press

Se buscan 22.000 jóvenes para mantener vivo el vino español

Su cadena de valor genera en España más de 368.100 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa

Faltan manos para trabajar el viñedo. Esta es la realidad que afronta el sector vitivinícola en España, que se trata de uno de los países europeos en los que más reseñable es el envejecimiento de los agropecuarios.

Así lo refleja Relevancia económica y social del sector vitivinícola en España y el relevo generacional, un informe elaborado por Afi para la Interprofesional del Vino de España (OIVE) que expone las dificultades para mantener a flote una producción profundamente arraigada en diversos rincones de la península ibérica.

El valor del vino en España trasciende a los números, aunque las cifras hablan del país como una gran potencia mundial: 924.000 hectáreas de viñedo en media de los últimos cinco años, lo que representa el 13% de la superficie de vid global, posicionándose como líder mundial; tercer mayor productor del globo con 30 millones de hectolitros en 2024; y segundo mayor exportador de vino en volumen y tercero en valor con ventas que superaron los 3.500 millones de euros el pasado año.

La bonanza que describen estos guarismos está en peligro, ya que, según apunta la radiografía citada, cerca del 40 % de las explotaciones vitícolas españolas presenta un alto riesgo de falta de relevo generacional. «El sector vitivinícola necesitará incorporar al menos 22.600 jóvenes en los próximos años para permitir el relevo en la gerencia de las explotaciones que están hoy en manos de profesionales con 65 o más años», apunta el informe, que además de la edad considera otros factores como la productividad y la presencia de familiares en la actividad.

Actualmente, la cadena de valor del vino genera en España más de 368.100 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa, lo que supone un 2 % del empleo nacional

Susana García, presidente de la OIVE, ha incidido en que entre las grandes preocupaciones del mundo rural son «el envejecimiento del campo y la dificultad de asegurar su continuidad», algo que no solamente achaca a una cuestión demográfica: «También tiene que ver con las condiciones que les ofrecemos a nuestros jóvenes y, sobre todo, con un relato en positivo del vino como oportunidad (...) Hablamos de oportunidades para llenar de vida nuestros pueblos, para dar continuidad a nuestros viñedos y para seguir escribiendo una historia que forma parte de nuestra identidad», ha señalado.

Los jefes de explotación mayores de 65 años han pasado de representar un 30 % en 2010, a casi un 42 % en el sector agropecuario español en 2020. Relevancia económica y social del sector vitivinícola en España y el relevo generacional expone que tres de cada cuatro explotaciones vitícolas españolas están gestionadas por profesionales con más de 50 años. «En comunidades autónomas como Andalucía, Canarias, Castilla y León, y Galicia, los jefes de explotación con más de 65 años suponen, al menos, el 40 % de las explotaciones con viñedo», recoge el análisis, que advierte que las explotaciones vitícolas más envejecidas son menos productivas que las que lideran los jóvenes.

El documento destaca la modernización y el capital humano como dos claves para impulsar el relevo generacional: «Las explotaciones de jóvenes agricultores son, de media, más productivas. Su mayor productividad por unidad de trabajo empleada, frente a explotaciones cuya gerencia está en manos de profesionales de más edad, viene explicada principalmente por las diferencias de tamaño medio de las explotaciones», resalta el dosier, que precisa que la formación de los gerentes de las explotaciones y la modernización de las mismas reducen el riesgo de falta de relevo generacional.