Planta de pistachosVÍRIDI HORIZONS

La guerra en Irán regala una oportunidad de oro al pistacho español: «La oportunidad es el valor añadido»

El escenario de guerra en el Golfo Pérsico amenaza la fluidez de las rutas comerciales y de los sistemas de transporte

El conflicto bélico en Irán, segundo mayor productor mundial de pistacho, tendrá importantes consecuencias en el mercado de uno de los frutos secos con más pujanza en los últimos tiempos.

La escalada militar en Oriente Medio podría tensionar la oferta mundial de pistacho, ya que, según estimaciones de organismos sectoriales y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Irán produjo en la campaña 2024/25 alrededor de 225.000 toneladas de pistacho y exportó la gran mayoría de esa producción, en torno a 212.000 toneladas, lo que equivale aproximadamente al 94 % del total.

El escenario de guerra en el Golfo Pérsico amenaza la fluidez de las rutas comerciales y de los sistemas de transporte, lo que sitúa al fruto seco en una posición especialmente sensible ante posibles disrupciones logísticas, financieras o comerciales derivadas del actual escenario geopolítico.

«Cuando un país exporta más del 90 % de su producción, cualquier perturbación en las rutas comerciales tiene un impacto inmediato en la oferta disponible a nivel internacional (...) En ese escenario, los productores europeos pueden reforzar su presencia en un mercado que demanda calidad, estabilidad y trazabilidad», explica Ignacio Soler de la Azuela, director técnico de Víridi Horizons, empresa especializada en la producción y exportación de pistacho, que ahonda en la oportunidad comercial que se abre para España ante esta situación.

«La estrategia del pistacho español no pasa por sustituir grandes volúmenes internacionales, sino por consolidar una oferta de alto valor añadido en el mercado europeo», indica Soler. La producción nacional se sitúa actualmente entre 6.000 y 8.000 toneladas anuales, en torno al 1 % del total mundial, aunque la previsión de Víridi Horizons señala que la entrada en producción de nuevas plantaciones permitirá duplicar o incluso triplicar ese volumen en 2026, hasta un rango estimado de entre 16.000 y 20.000 toneladas.

La exportación de pistachos de España ha experimentado un fuerte desarrollo en el último lustro, desde las 1.375,70 toneladas vendidas fuera del país en 2021 a las 3.210,38 toneladas de 2025, un 133 % más, según recoge el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa a través de DataComex. De un año para otro, el mayor salto reciente se dio en 2023, cuando estas transacciones aumentaron un 84,84 %, de 1.510,23 toneladas a 2.791,42 toneladas.

El mercado europeo demanda entre 150.000 y 200.000 toneladas anuales de pistacho; sin embargo, tal y como apuntan desde Víridi Horizons, la aspiración de España se enfoca en el volumen y entrar a competir con los grandes actores internacionales, su principal opción pasa por aprovechar «un posicionamiento diferencial que se basa en la calidad organoléptica, la trazabilidad y los estándares regulatorios europeos».

Los responsables de Víridi Horizons ahondan en que solo alrededor del 10 % del volumen mundial de pistacho se destina a transformación industrial —pasta, harina o grano para aplicaciones en pastelería, heladería y gastronomía—, de ahí que se presente como un segmento en el que el producto español podría consolidar un posicionamiento de mayor valor.

Las exportaciones de pistacho españolas marcaron un máximo de 29,07 millones de euros en 2025, con Italia como principal destino para una factura total de 13,91 millones de euros por 1.555,24 toneladas. Polonia ocupa el segundo lugar, con envíos de 699,70 toneladas por 4,09 millones de euros. Francia cierra el podio con 271,40 toneladas para 2,93 millones de euros, ligeramente por encima de las 138,46 toneladas exportadas a Portugal por 2,39 millones de euros.