Un ganadero alimenta a un cordero lechalLucía Burón Cabrero

«Cordero congelado a 17.000 kilómetros»: el campo teme el nuevo acuerdo de la UE con Australia

Los agrarios ven un nuevo frente tras Mercosur que les añadirá nueva competencia, y se sienten «moneda de cambio»

El campo español ve en el acuerdo comercial de la Unión Europea con Australia, firmado este miércoles, un nuevo frente de batalla. El sector anticipa que los productos primarios australianos llegarán a los lineales europeos, y son suspicaces respecto a que cumplan con las mismas garantías que los europeos.

El pacto, sellado tras una década de negociaciones, permitirá reducir de forma sustancial las barreras al comercio y la inversión, con un impacto estimado de unos 10.000 millones de dólares australianos anuales.

En términos concretos, el pacto contempla la eliminación de aranceles para productos clave de exportación australiana, como el vino, el marisco o los productos hortícolas, y amplía el acceso al mercado europeo para sectores estratégicos como la carne de vacuno y ovino, los lácteos, el arroz y el azúcar. Asimismo, facilitará la entrada de bienes industriales sin cargas tarifarias.

Los agrarios españoles, sin embargo, temen que vayan a tener más que perder que por ganar con el nuevo acuerdo. «El cordero que llegará congelado desde Australia esta Semana Santa habrá recorrido 17.000 kilómetros en un contenedor frigorífico, no sabremos con total seguridad si ha sido engordado con hormonas de crecimiento prohibidas en Europa desde hace 35 años», según Miguel Padilla, secretario general de COAG.

Seis veces más emisiones

Padilla destaca además que el producto «habrá generado seis veces más emisiones de transporte que un lechal español. Y sin embargo competirá en el mismo lineal, sin que el consumidor pueda distinguirlo claramente».

El acuerdo establece una cuota arancelaria de 30.600 toneladas de carne de vacuno, frente a las 3.389 toneladas actuales. «Supone una multiplicación por nueve en un mercado europeo ya saturado por las concesiones post Mercosur», dice COAG.

En ovino, la cuota acordada asciende a 25.000 toneladas, cuatro veces más que la actual. «El dato más alarmante: solo el 27 % entra como congelado. El 73 % restante llega en fresco o refrigerado, compitiendo directamente con el lechal y el cordero español en los lineales y en los mercados de Semana Santa, Navidad y Ramadán», dice la asociación agraria.

También anticipan una mayor competencia en ámbitos como el azúcar –Australia es el tercer mayor exportador mundial «con estándares claramente inferiores a los europeos–; arroz y lácteos, especialmente leche en polvo y concentrados de proteína de suero.

Desde Asaja, por su parte, también trasladan su «rechazo frontal» al pacto comercial, y consideran que el sector agroalimentario europeo «vuelve a ser moneda de cambio» en las negociaciones internacionales.

«La experiencia demuestra que estos contingentes, aunque parezcan pequeños en términos globales, generan tensiones en los mercados y presionan los precios en origen», insisten desde la organización.