Naranjas en el árboliStock

Un informe de agricultores españoles sonroja a la UE por sacrificar sus frutas por las de terceros países

Los productores nacionales acusan a Bruselas de complicar sus tareas y favorecer a socios extracomunitarios

Diez años de datos que exponen a los responsables comunitarios del perjuicio sufrido en las explotaciones ante la firma de determinados acuerdos comerciales.

Esta es la realidad que han trasladado los agricultores españoles de AVA-Asaja a los representantes de la Comisión y el Parlamento Europeo a partir de estadísticas recogidas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde se evidencia la sangría que sufren los citricultores europeos frente al crecimiento exponencial de los productores de terceros países.

En 2015, el 71,1 % de los cítricos importados por la UE procedía de alguno de los Estados miembros, por el 28,9 % que venía de terceros países. En 2025, esta cifra ha caído hasta el 62,5 % de procedencia de la UE y ascendido hasta el 37,5 % en el caso extracomunitario.

«El caso más sangrante son las mandarinas, donde la cuota de las frutas europeas se desplomó hasta un 18,9 % en diez años, bajando del 80,5 al 61,6 %», lamentan los agrarios, que alertan de un proceso de sustitución como consecuencia de las políticas impuestas desde la UE.

Estas compras de pequeños cítricos de terceros países se alzaron un 24,7 % respecto a 2024 y un 25,8 % en comparación con la media de 2020 a 2025. Los países que más kilos aportan a este ascenso son Sudáfrica, que suma un 21,9 % más de volumen de ventas que en 2024 y un 55,9 % en comparación con los últimos cinco años; Marruecos, un 14,9 % más que el año pasado y un 1 % más que la media de las pasadas cinco campañas; y Perú, con un 34,9 % más de pequeñas mandarinas introducidas que en 2024 y un 34,2 % por encima de la media del último lustro. La media de estas importaciones de pequeños cítricos de 2020 a 2024 fue 446.644 toneladas, mientras que en 2025 la importación de pequeños cítricos de terceros países de la UE fue de 523.902 toneladas.

La sensación de asfixia impera en los cultivos. Los agricultores de cítricos apuntan a un daño que se perpetúa en el tiempo por la competencia desleal que provocan estas alianzas comerciales, que favorecen la entrada de fruta de terceros países en los que los costes laborales y la legislación sobre aplicación de fitosanitarios son impensables en la UE.

El campo español reclama reciprocidad en las condiciones de producción, ya que el impacto sufrido en el periodo analizado resulta alarmante. En solo un año, Sudáfrica, principal proveedor de pequeños cítricos para la UE, ha levantado estas ventas un 28,45 %, de 87.155 toneladas en 2024 a las a 111.953 toneladas registradas en 2025. El mes con mayor entrada de estas frutas con origen Sudáfrica fue septiembre, con 74.059 toneladas, que además coincide con la primera parte de la campaña nacional. En 2024, esas compras fueron 53.641 toneladas, por lo que el aumento fue del 38,06 % en septiembre.

Sudáfrica goza desde octubre de 2016 de un acuerdo preferencial para introducir cítricos en la UE con el que se han reducido progresivamente las barreras comerciales hasta llegar a producirse transacciones en 2026 libres de aranceles. Desde el inicio del pacto Sudáfrica ha levantado sus ventas de cítricos a la UE hasta casi el millón de toneladas, cuando en 2016 se situaba por debajo de las 150.000 toneladas.

Además de Sudáfrica, otros grandes productores de cítricos como Egipto, Turquía y Marruecos disfrutan de tratos similares, mientras que Argentina –que en los últimos años había visto desplomadas sus ventas de cítricos a la UE– ha experimentado un importante incremento de estas transacciones hacia la UE justo en el año previo a la entrada en vigor provisional del acuerdo con Mercosur, lo que dispara la preocupación entre los agricultores españoles.

«Mercosur puede suponer la puntilla a nuestra citricultura, porque el vaso ya está desbordado. Bruselas no quiere ver el demoledor impacto que puede ocasionar la invasión del zumo de Brasil, donde es la primera potencia del mundo, y la supresión de aranceles tanto en zumo como en fresco. O la UE cambia su política comercial o continuará la sustitución de nuestra agricultura y ganadería, en detrimento de los productores y consumidores», reprochó tras su visita a Bruselas el presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, que acusa a la UE de desplegar «una estrategia comercial diseñada para sustituir los cítricos –y otros productos agrícolas y ganaderos– producidos en Europa por otros provenientes de países terceros» con el objetivo de venderles a cambio otros bienes industriales y de servicios.