El pastor Luis Villar con sus ovejas en el campo de Belchite, Aragón
Oferta para trabajar en el campo por 2.000 euros al mes y con dos días libres a la semana
Las condiciones son de 20 días de trabajo al mes, cinco días de trabajo y dos libres por semana, o acumulables según acuerdo con los ganaderos
El compromiso elevado a la máxima potencia y la falta de rentabilidad son dos de los principales motivos que alejan a los jóvenes de la actividad agraria.
La dificultad para encontrar relevo generacional, con el consecuente impacto que genera este abandono en zonas desfavorecidas, destaca como uno de los grandes retos del sector.
La incertidumbre asociada a los trabajos agrícolas y ganaderos, así como el importante desembolso necesario para acceder a las tierras, dificulta aún más la iniciativa que pretende fijar población y aumentar el tejido empresarial en lugares con menos opciones laborales.
Los obstáculos para desarrollar una vida profesional en el ambiente rural se cruzan con los problemas de los jóvenes para sobrevivir en las ciudades. El encarecimiento de los entornos urbanos, con el precio de la vivienda como principal inconveniente, favorece el fenómeno de vuelta al pueblo.
La posibilidad de trabajar de forma remota en lugares con costes considerablemente más asequibles y en los que la calidad de vida se presume más favorable, sin largos desplazamientos para acudir al puesto de trabajo y con una mayor conexión con la naturaleza, acerca a los jóvenes a áreas que hace unos pocos años no se planteaban como una opción.
A esta vía se unen oportunidades en labores tradicionales como el pastoreo, tal y como indica este anuncio de TRAGSA, la empresa pública especializada en la realización de obras, servicios de desarrollo rural y conservación del medio ambiente, que busca tres pastores para contratos específicos destinados a la protección de rebaños de ovejas frente al oso en las montañas de Hecho y Ansó (Pirineo aragonés).
«¡Se buscan tres pastores de montaña!», indica el anuncio, que precisa que la responsabilidad es para rebaños de 1.000, 1.500 y 2.500 ovejas desde julio a octubre-noviembre, aproximadamente.
Las condiciones son de 20 días de trabajo al mes, cinco días de trabajo y dos libres por semana, o acumulables según acuerdo con los ganaderos, con un sueldo de 2.000 euros al mes. El alojamiento durante las labores de pastoreo será en refugios de montaña, algunos acondicionados y otros no, por lo que se recomienda visitarlos previamente.
Entre los requisitos recomendables para tener más posibilidades de acceder al puesto, se valora la experiencia en pastoreo de montaña, ya que son terrenos exigentes física y técnicamente, y la disponibilidad de perro carea propio; aunque los ganaderos dispondrán de algunos, no se garantiza.