Sandía recién abierta
El truco para elegir una sandía: «Este es el testigo más importante en el campo y en el supermercado»
El productor apunta que la dificultad para conocer la situación de la fruta es mayor al principio de la cosecha
¿Cómo saber cuándo las sandías están para coger en el campo? ¿Y para comprar en el supermercado? Estas son las pregunta que lanza Juan Manuel Martínez Andrés (@juanmanuelmartinezandres), un agricultor de la Comunidad Valenciana que comparte sus conocimientos y vivencias en el campo en un canal de YouTube con más de 80.000 suscriptores, en un vídeo dedicado una de las frutas de verano por excelencia en España.
«Tenemos tres testigos que nos pueden delatar cuándo una sandía está para recoger en campo», explica el agrario, que detalla cómo saber si la sandía se encuentra en el momento óptimo para su consumo.
Juan Manuel señala en primer lugar los tres rasgos que evidencian el estado a pie de cultivo. «Primero tenemos la hojita. Cuando esta primera está verde es que ´la sandía todavía está verde. Luego el zarcillo, que tiene que estar medio seco. Y sobre todo, el testigo más importante que podemos ver en campo y también en el supermercado es la pelusilla. Esa pelusilla no debe de estar, si hay es que la fruta todavía está verde y hay que aguantarla» explica el agrario.
El productor apunta que la dificultad para conocer la situación de la sandía es mayor al principio de la cosecha, aunque posteriormente demuestra la efectividad del truco: «Por ejemplo, aquí tenemos el zarcillo, que está ya muy blanquecino, la hojita está seca. La hojita también puede estar seca cuando la mata tiene muy poco desarrollo o incluso se seca del sol. Cuando hay mucha vegetación a veces está verde la hoja y ya está madura la sandía», indica Juan Manuel, que muestra el indicativo definitivo: «Ahí se ve todavía un poco de pelusilla. Si esta sandía fuese de segundo colmo o de tercero yo ya la cogería, que seguro que está madura, pero ahora todavía puede estar verde».
El agricultor deja la fruta, que todavía no está a punto, y avanza a por otra pieza que sí se encuentra en unas condiciones ideales, tal y como demostrará después de su explicación: «Aquí una sandía sin pepita. No vemos nada de pelusilla, la hoja está seca y el zarcillo está blanquecino, así que esta la vamos a coger ya (...) Hoja negra, zarcillo y sobre todo la pelusilla, que es lo más fiable», asevera Juan Manuel, que antes de abrir la sandía da una última pista, el sonido: «El ruido también (la golpea), macizo. Vamos a ver cómo está».
Navaja en mano, una caja que hace de mesa y unos cortes preciosos para separar la sandía en dos mitades: «Mira cómo está, ¡buenísima!», celebra Juan Manuel tras enseñar a sus seguidor el mejor truco para elegir una sandía.