Incendio entre Navaluenga y Burgohondo, desde el puerto de NavalmoralRmestudios

Agricultura

La denuncia de los agricultores de Burgohondo tras los incendios: «Nos hacen declarar hasta las gallinas»

Un reportaje de Okdiario ha recogido el duro testimonio del mundo rural en la sierra de Gredos tras el paso de las llamas

En Burgohondo (Ávila), la imagen de la huerta verde de Carlos se ha convertido en un símbolo de resistencia: su terreno sobrevivió rodeado de cientos de hectáreas calcinadas gracias al trabajo diario de desbroce y cultivo de la tierra. Este agricultor defiende que el mejor escudo frente al fuego es «mantener el campo trabajado», pero denuncia que la burocracia actual «imposibilita la supervivencia de la agricultura y la ganadería tradicionales».

Según revelan los testimonios recabados por Okdiario, los vecinos del municipio abulense señalan a las regulaciones europeas y a la presión de los lobbies como los principales responsables del abandono del campo.

Carlos denuncia que las normativas imponen excesivas tramas administrativas a los pequeños productores, llegando al punto de exigir declaraciones oficiales incluso por la posesión de aves de corral: «No puedes tener ganado porque sí, te denuncian. Ahora mismo están con las gallinas, tienes que declararlas. Antiguamente, cualquiera podía tener una vaca o una cabra para que se comieran el pasto y limpiaran el campo de forma natural».

Esta persecución administrativa, unida a la falta de rentabilidad en el campo, provoca el vaciado de los montes y la acumulación de maleza seca lista para arder. Para los agricultores de la zona, esta ruina no es casual, sino fruto de decisiones tomadas desde despachos a miles de kilómetros para «favorecer a multinacionales y grandes grupos de presión».

Críticas a la gestión de las emergencias

El trabajo periodístico del citado medio también recoge la indignación de los vecinos ante la respuesta inicial frente a los incendios. Carlos lamenta el exceso de protocolos e inacción en las primeras horas del fuego en su propiedad, asegurando que «un helicóptero que acudió a la zona no llegó a descargar agua a pesar de disponer de una balsa cercana».

Los residentes reclaman que la gestión del fuego vuelva a apoyarse en el conocimiento local y exigen que los mandos conozcan la realidad del terreno en lugar de dirigir los operativos desde la distancia.