Imagen de recurso de un agricultor.
Cuatro de cada diez beneficiarios de la PAC está en edad de jubilarse
El envejecimiento del sector primario es una de las preocupaciones que más ruido genera alrededor de la agricultura y la ganadería.
La dificultad para encontrar relevo generacional en las labores agrarias, condicionadas por la incertidumbre y los problemas para encontrar rentabilidad, desgastan año tras año a unos productores que son más mayores que nunca.
Según los datos aportados por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), el 39,56 % de los preceptores de ayudas directas de la Política Agrícola Común (PAC) tienen más de 65 años.
Esta cifra, correspondiente a 2025, supera ligeramente el valor de 2024 (39 %) y evidencia el declive sufrido en las áreas rurales. En datos absolutos, 203.442 personas mayores de 65 años recibieron ayudas directas de la PAC a nivel nacional en 2025.
Los beneficiarios de entre 40 y 65 años son mayoría, ya que representan el 51,62 % del total. Los menores de 40 años, que suman un 8,83 % de las ayudas percibidas, cifra aún más baja que en 2024, cuando representaban el 8,87 % del total.
El número de personas físicas beneficiarias de la PAC representó en 2025 el 89,55 %, acaparando el 57,79 % de los importes totales.
Las personas jurídicas, por otro lado, recibieron el 10,45 % de las ayudas, lo que supuso el 42,21 % del total respecto al importe.
Los agricultores y ganaderos recibieron en 2025 un total de 3.485,82 millones de euros; de los cuales 2.535,26 millones (72,73 %) fue para hombres, mientras que 950,56 millones (27,27 %) fue destinado a mujeres agricultoras o ganaderas.
Si se analiza de forma combinada franja de edad y sexo, destaca la distribución de las ayudas recibidas por menores de 25 años: un total de 3.659, el 23,69 %, correspondieron a mujeres, mientras el 76,31 % fue para hombres.
La franja entre los 25 y los 40 años recibió 41.739 ayudas, el 24,64 % correspondió a féminas, por 75,36 % que fue para agricultores masculinos.
Hubo 265.474 productores que recibieron ayudas con edades comprendidas entre los 40 y 65 años, de lo que el 35,13 % fue destinado a mujeres y el 64,87 % a hombres.
Entre los mayores de 65 años, la mayoría de beneficiarios fueron también hombres, un 62,35 %, frente a las mujeres que representaron el 37,65 %.
La misma tendencia se mantiene en lo que respecta a la distribución de las ayudas al desarrollo rural donde el porcentaje de mujeres perceptoras es del 29,24 % (40.442) frente al 70,76 % (97.582) correspondiente a hombres.
Con respecto a los importes, que sumaron 709,07 millones de euros, las mujeres percibieron el 26,93 % del total de ayudas al desarrollo rural y los hombres el 73,07 %.