Ganado vacuno en EspañaEuropa Press

El bloqueo a la carne de Brasil aumenta la desconfianza en Mercosur: «Debería extenderse a todos los países»

Los ganaderos piden que la prohibición sea para todas las carnes procedentes del bloque sudamericano

La aplicación provisional del acuerdo comercial de la Unión Europea (UE) con los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Brasil) ha comenzado con una importante crisis de credibilidad.

El trato, impuesto unilateralmente por la Comisión Europea sin pasar por el Parlamento y rechazado en todo momento desde las explotaciones ganaderas, se ha resquebrajado desde sus primeros pasos, ya que la institución del viejo continente ha incluido a Brasil la lista de estados para los que está vetada la importación de carne desde la UE al incumplir las exigencias regulatorias sobre el uso de antimicrobianos en la producción animal, utilizado para estimular el crecimiento de los ejemplares.

La sanción que ha entrado en funcionamiento el pasado 3 de septiembre, cuatro meses después de su publicación, ha refrendado la advertencia de los ganaderos, que reclaman que el bloqueo y las inspecciones sanitarias se extiendan a todas las carnes procedentes de todos los integrantes de Mercosur.

«Exigimos que esta medida de bloqueo e inspección sanitaria no se limite únicamente a Brasil, sino que se extienda sin excepciones a todo el contingente y a todos los países del bloque de Mercosur. La aplicación de inspecciones para detectar deficiencias en materia de trazabilidad, sanidad, deforestación y uso de promotores de crecimiento, deben aplicarse no solo a nivel documental, sino de forma real y efectiva a cada partida importada», indican desde la COAG.

Joaquín gargallo, responsable de vacuno de carne de COAG, apunta que esta inclusión en el listado de países vetados para importar desde la UE demuestra que las denuncias del sector ganadero eran ciertas: «El mercado europeo ha estado expuesto a importaciones que no garantizan el cumplimiento de la normativa higiénico-sanitaria exigida a los productores comunitarios por fallos en la trazabilidad, tal y como reconoce la auditoría publicada por la Comisión Europea el pasado mes de febrero».

La organización subraya la desproporcionada asimetría en la aplicación de los controles a un lado y otro del océano Atlántico: «Cualquier ganadería española o europea debe responder de inmediato a cualquier requerimiento en materia de trazabilidad, sanidad y bienestar animal. Sin embargo, Bruselas ha retrasado meses la aplicación de la misma normativa hacia el contingente del bloque de Mercosur».

Los ganaderos recuerdan que en julio solicitaron formalmente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la activación inmediata de las cláusulas de salvaguardia contempladas en el Reglamento de Ejecución del acuerdo. «Las importaciones de carne bajo condiciones arancelarias preferenciales han provocado un hundimiento injustificado de las cotizaciones en las principales lonjas españolas, trasladando la presión económica a las explotaciones familiares de vacuno de carne. Los resultados de la auditoría de la Comisión confirman que la competencia desleal de la carne brasileña estaba basada no solo en dumping económico, sino también en un grave dumping normativo», condenan.

COAG reitera su posición de rechazo hacia el modelo de acuerdos de libre comercio como el UE-Mercosur: «Sin unas reglas claras y absoluta transparencia. Consideramos irresponsable abrir las puertas del mercado comunitario a competidores de terceros países sin la previa consolidación de cláusulas espejo reales, exigibles y vinculantes que impongan el cumplimiento exacto de idénticos estándares ambientales, sociales, de bienestar animal y de prohibición de biocidas y hormonas que se exigen en la UE».