El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis PlanasEuropa Press

Planas insiste en una relación «constructiva» con Marruecos en plena tensión por Ceuta y el acuerdo con la UE

«España es el primer socio comercial de Marruecos y tenemos una relación ventajosa en el balance económico para nuestro país», subrayó

Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España, ha mostrado sus pretensiones de que la UE (Unión Europea) ratifique la modificación del acuerdo de asociación con Marruecos, pese a la negativa de los agricultores y al choque ocasionado tras la invasión de Ceuta.

El que fuera embajador de España en Marruecos entre 2004 y 2010 ha insistido en mantener mantener una relación «constructiva y positiva» con el vecino del sur.

«Me parece un inmenso error y un auténtico disparate porque esta asociación tiene un carácter estratégico», ha señalado el titular de Agricultura, que ha insistido en la importancia del mismo para «estabilizar las relaciones y situarlas al nivel donde corresponden en el ámbito de la seguridad».

Planas destacó en la rueda de prensa previa a los Consejos consultivos de política agrícola y pesquera con los consejeros autonómicos del ramo que «España es el primer socio comercial de Marruecos y tenemos una relación ventajosa en el balance económico para nuestro país».

En ese sentido, ha puesto de ejemplo los intereses del sector ovino y de la carne de vacuno congelado para mejorar sus condiciones de exportación a Marruecos, o los de los pescadores de Cádiz y Huelva.

Planas ha expresado su intención de que «antes que después» se pueda renovar el protocolo pesquero entre la UE y Marruecos, actualmente suspendido, porque «interesa» a los pescadores españoles.

Marruecos «no va a cambiar de posición geográfica», por lo que es una «tendencia lógica» mantener una cooperación bilateral con ese país y a nivel regional con la UE.

De esa colaboración «extraemos beneficios claros», ha añadido Planas, que ha recalcado que «los productos marroquíes tienen que someterse a los estándares de la UE y, si no, no entran».

Ante la posible devolución de personas que han cruzado a Ceuta y no cumplen las condiciones de asilo, ha considerado que hace falta «mantener la frontera abierta y para eso la relación tiene que ser constructiva y positiva; sería un error cerrar una puerta que supone un elemento de cooperación y de trabajo hacia el futuro».