El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en reunión con las organizaciones profesionales agrariasEuropa Press

Amenaza sin tapujos del campo a Planas: compensaciones directas ya o acción en las calles

Los líderes de las organizaciones profesionales agrarias exigen un despliegue real e inmediato del Ejecutivo

Voluntad, palabras, intenciones, desilusión y poco más. Esta es la sensación que deja entre los agrarios el encuentro para abordar Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, la crisis de costes que ahoga al campo nacional y pone en juego la siembra en miles de hectáreas productivas en España.

Planas, con una presión cada vez más incontenible en las explotaciones, ha sacado el capote y lo ha zarandeado ostensiblemente en la sede de Atocha, aunque parece que los agricultores no van.

«A Planas ya le conocemos. Valoro la voluntad y espero al martes para que se apliquen medidas que compensen las subidas tan grandes que soportamos en el gasóleo agrícola. De lo contrario, concretaremos el calendario de movilizaciones», apunta en conversación con El Debate Pedro Barato, presidente de Asaja, que precisa que el titular de Agricultura se ha comprometido a dar herramientas a los agrarios para que afronten el encarecimiento de combustibles y fertilizantes que afrontan desde hace meses.

«El Gobierno tiene que poner las medidas suficientes para aplacar la subida tan grande de precio del gasóleo agrícola, de alrededor del 48 %. Si esto no se compensa va a haber dos consecuencias: por un lado, se dejarán de cultivar en torno a un 40 % de cultivos herbáceos; y por otro, se traducirá en una escalada de precios en el consumidor», lamentó Barato tras la reunión, que pide compensaciones inmediatas para poder seguir con la actividad.

Andrés Góngora, secretario general de COAG, evidenció su decepción tras la cita: «Veníamos con mucha esperanza y nos vamos un poco desilusionados, pero con esperanza». El agricultor almeriense incidió en que el incremento de los insumos agrarios conlleva el abandono y que se dejen de sembrar miles de hectáreas en España: Esto va a impactar directamente en el precio de la alimentación y, sobre todo, en algo muy importante, la soberanía alimentaria".

El dirigente de COAG explica en declaraciones para El Debate que el paquete de ayudas tiene que ser importante, ya que si el apoyo consiste en prorrogar las bonificaciones actuales al gasóleo agrícola –de 0,2 euros por litro–, no se soluciona nada: «La UE permite que la ayuda sea del 70 % del incremento sufrido en fertilizantes y energía, lo que trasladado a gasóleo agrícola correspondería a unos 0,35-0,4 euros por litro. Todo lo que no sea eso nos obliga a continuar con los planes de movilizaciones».

Góngora lamenta la falta de información aportada por el ministro sobre el plan que llevará al Consejo de Ministros el próximo martes 29 de septiembre: «Es un error no haber dejado que las organizaciones profesionales agrarias participen», critica. El secretario general de COAG incidió que el impacto sufrido por el campo tras el estallido bélico en Oriente Medio repercutirá en la cesta de la compra: «El paquete de ayudas tiene que ser importante y se tiene que garantizar a corto y a largo plazo, porque si no va a haber un efecto directo también en los consumidores».

Los líderes de las organizaciones profesionales agrarias exigen un despliegue total del Ejecutivo, al que pide que involucre a más Ministerios para tratar un problema general y no exclusivo de Agricultura: «Esto es una crisis grave y no se puede arreglar solo desde Agricultura. Reclamamos al Ministerio de Hacienda que introduzca medidas fiscales que tienen que llegar para todos los sectores agrarios. También al Ministerio de Economía, hay que arrimar el hombro».

Una de las pocas certezas obtenidas por los agricultores es que el Gobierno dispone de 50,17 millones de euros de la reserva de agrícola de la UE. Este fondo se han puesto a disposición de las comunidades autónomas, que además tienen capacidad para triplicarlas sí así lo desean.

«Necesitamos compensaciones inmediatas para poder seguir con la actividad. Lo demás son parches que no conducen a nada. Hay que compensar para poder sobrevivir en la agricultura», concluyó Barato.