Producción de tomate en España
Vox lleva al Congreso la suspensión del acuerdo comercial con Marruecos: «Hay que proteger el tomate español»
El texto de la PNL señala la responsabilidad de Marruecos en Ceuta y contempla la suspensión de fondos cuando un tercer país no coopere o ponga en peligro los intereses de la UE o de sus Estados miembros
La tensión en la frontera sur de España como consecuencia de la invasión sufrida en Ceuta, aprobada en la Eurocámara como una forma de guerra híbrida contra la integridad territorial de un Estado miembro, desata las acciones de reproche contra Marruecos.
El reino de Mohamed VI aprovecha el acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) para introducir bajo la preferencia comercial sus productos hortofrutícolas, cultivados bajo unas normas laborales y de aplicación de fitosanitarios que favorecen su competitividad frente a las explotaciones del viejo continente.
Vox presenta este miércoles 23 de septiembre una proposición no de ley «para proteger el tomate español frente a la competencia desleal de las importaciones extracomunitarias y exigir la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la UE y Marruecos».
Hace un año, la UE y Marruecos implementaron una modificación del acuerdo comercial para mantener las preferencias arancelarias sobre las frutas y hortalizas procedentes del Sáhara Occidental y así esquivar la sentencia del 4 de octubre de 2024 del TJUE que declaraba ilegal esta práctica.
La modificación se aplicó de manera provisional y ha de ser ratificada próximamente por el Parlamento Europeo en una votación que se prevé muy ajustada.
En este contexto, el Grupo Parlamentario Vox lleva al Congreso una iniciativa que pide la suspensión del acuerdo: «Los productores españoles soportan mayores costes laborales, exigencias fitosanitarias y medioambientales cada vez más estrictas y una burocracia creciente, mientras los tomates marroquíes acceden al mercado europeo sin someterse a condiciones equivalentes», reprochan.
La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal), también ha denunciado que no se respetan los contingentes de tomate, no se cobran los aranceles correspondientes y los productos importados incumplen las exigencias fitosanitarias, medioambientales, laborales y de trazabilidad impuestas a los agricultores europeos.
«Vox mantiene esta posición desde 2021, cuando presentó en el Congreso una iniciativa para suspender inmediatamente el acuerdo agrícola con Marruecos, que fue rechazada por todos los grupos parlamentarios», apunta la formación.
El texto de la PNL señala la responsabilidad de Marruecos en la invasión de Ceuta y contempla la suspensión de fondos cuando un tercer país no coopere o ponga en peligro los intereses de la Unión Europea o de sus Estados miembros.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha incidido en que «quien agrede nuestras fronteras y reivindica nuestros territorios no puede continuar disfrutando de un trato comercial preferente».
La PNL reclama también reforzar los controles fronterizos, aplicar cláusulas espejo y el principio de preferencia comunitaria, garantizar un etiquetado claro del origen del tomate y retirar la financiación europea al sector agrícola marroquí para destinar esos recursos a modernizar las explotaciones españolas y favorecer el relevo generacional.
«El campo español no puede seguir pagando el precio de una relación privilegiada con Marruecos que perjudica a nuestros agricultores, favorece la competencia desleal y debilita nuestra soberanía alimentaria», aseveran en Vox.