La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, interviene en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia)
La invasión de Ceuta abre la puerta a que el Parlamento Europeo suspenda el acuerdo con Marruecos
En Bruselas consideran que lo ocurrido en la ciudad autónoma tendrá impacto en el resto del arco parlamentario, donde ven margen para tumbar la ratificación
El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y Marruecos se aplica de forma provisional desde octubre de 2025, por lo que se mantiene pendiente de la ratificación del Parlamento Europeo desde entonces.
La modificación incluida en la alianza para esquivar la sentencia del 4 de octubre de 2024 del Tribunal de Justicia de la UE, que declaraba ilegal la inclusión de los cultivos del Sáhara Occidental en la preferencia comercial otorgada al vecino del sur, espera a ser confirmada por la Eurocámara, aunque más de un año después continúa en el Consejo, entre otras cosas, por el miedo a que los eurodiputados la rechacen.
Una votación paralela realizada en Estrasburgo el 26 de noviembre de 2025 evidenció lo ajustado de la cuestión. La moción –propuesta por el PP, apoyada por Vox y negada por el PSOE– intentó impedir que la normativa europea permitiera la desaparición del origen saharaui en el etiquetado de los productos agrícolas añadidos al trato que favorece a Marruecos; sin embargo, fue rechazada por un solo voto, por lo que, si la próxima ratificación ya se prometía más que apretada, los acontecimientos sucedidos en la frontera sur de la UE en los últimos meses podrían decantar la balanza por el portazo a Marruecos.
La invasión de Ceuta perpetrada por Marruecos fue reconocida como tal por la UE, que indicó en una resolución aprobada con el apoyo del PPE, Patriots, ECR y Renew –y rechazada por el PSOE– que la relación de asociación con el reino alauí «debe basarse en el respeto incondicional de la integridad territorial de los Estados miembros de la Unión, como principio fundamental del Derecho internacional y condición innegociable».
Fuentes del PP presentes en Bruselas señalan a El Debate que las acciones en Ceuta suponen un ataque a la soberanía europea, lo que puede ser clave para variar el sentido del voto de la futura ratificación del acuerdo con Marruecos que tanto se condena desde las explotaciones agrarias nacionales.
La votación sobre el etiquetado de los productos agrícolas del Sáhara Occidental que se toma como referencia fue rechazada al quedarse en 359 votos a favor, a uno de los 360 que marca la mayoría. Los eurodiputados españoles de PP y Vox votaron en bloque a favor de la moción, mientras que los del PSOE, con la excepción de Nicolás González Casares que dio su 'sí', votaron en contra y 10 no participaron.
Los partidarios de suspender el acuerdo comercial con Marruecos consideran que lo ocurrido en Ceuta tendrá impacto en el resto del arco parlamentario, donde creen que hay margen para tumbar la ratificación, ya que más de 60 eurodiputados del PPE y 50 de Patriots de otros países, principalmente alemanes y franceses, permitieron la maniobra para borrar el origen saharaui de los productos agrícolas sumados al trato.
«Lo de Ceuta es importante porque puede hacer que las delegaciones se replanteen cuál es la relación con Marruecos a partir de ahora. La invasión de Ceuta es un ataque a la integridad territorial que lo ha visto toda Europa en directo. Las consecuencias son palpables y en esa revisión sobre la relación de la UE con Marruecos que habrá quizá se da una alineación más coordinada de la que hubo sobre el etiquetado de los productos agrícolas del Sáhara Occidental», apuntan las fuentes mencionadas.
La agresión sufrida en la frontera europea a manos de Marruecos «hará que eurodiputados de otros países integrados en el PPE, Patriots o ECR se lo piensen», destacan desde la oficina de Asaja en Bruselas. «Si consigues el voto de un puñado de eurodiputados alemanes, y franceses salen las cuentas», advierten en la organización profesional agraria. En el PP insisten en que en el Parlamento Europeo no hay disciplina de voto, por lo que «las delegaciones pueden votar como quieran», aunque entienden que lo vivido en Ceuta puede influir en una votación que prevén para el próximo año: «No tiene fecha y todavía le queda recorrido», concluyen.