Vista del paisaje aéreo de la Gran Pirámide de Guiza
Ciencia
El español que plantea cómo se construyó la Gran Pirámide de Guiza: «Que sigamos sin respuesta es sorprendente»
Este sistema de rampas, compuesto por 16 en la base –donde es más ancha–, se iba reduciendo a medida que los obreros iban alcanzando el vértice
La Gran Pirámide de Guiza fue construida por orden directa del faraón Keops hace más de cuatro milenios. Su diseño y ejecución estuvieron a cargo de Hemiunu, quien coordinó el trabajo de miles de obreros durante un periodo estimado de 20 años. El resultado final fue una colosal infraestructura de 146,6 metros y una base cuadrada de 230,3 metros por lado, dimensiones que requirieron 2,3 millones de bloques de piedra caliza y granito. La colocación de todos estos bloques en los niveles superiores se logró mediante el uso documentado de rampas de plano inclinado compuestas de adobes, escombros y arena.
Ahora, más de 4.500 años después de su finalización, un nuevo estudio con protagonismo español habría aportado una nueva hipótesis sobre cómo fue el proceso de edificación de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
«La idea es crear una rampa integrada en el borde; en cada hilera de piedras, a partir de cada esquina se dejaría de colocar un cierto número de bloques, unos 15 o 18 por hilada. Esto crea un corredor escalonado a lo largo del perímetro de la pirámide», detalla a El Debate Vicente Luis Rosell, ingeniero español independiente, quien presentó en el mes de marzo una teoría sobre cómo se construyó la pirámide de Keops.
El trabajo del valenciano –publicado en la revista npj Heritage Science–, señala que la pirámide fue construida mediante un sistema de rampas múltiples integradas en los bordes de la pirámide que habrían permitido transportar los enormes bloques de piedra sin necesidad de construir las gigantescas rampas.
«Esos escalones se rellenarían con materiales temporales como ladrillos de adobe, escombros, madera y arena, generando un camino plano que funcionaría como rampa para que los trineos pudieran deslizarse fácilmente y subir los bloques. El uso de materiales es mínimo, siempre se tiene visibilidad de las aristas para el control geométrico y además se apoya sobre la propia estructura de la pirámide, lo que la hace más resistente», señalaba.
Tal como destacaba el ingeniero, su idea comenzó a gestarse en el año 2020, cuando vio un documental que incluía gráficos e imágenes que habrían sido generadas años antes: «Me pareció convincente, pero pensé que no tenía sentido hacerlo en túneles oscuros y estrechos y me pregunté por qué no sacar esa rampa al aire libre. Después empecé a buscar otras soluciones, a plasmar la idea en papel, hacer cálculos y, como informático, lo pasé al ordenador, donde con simulaciones en 3D vi que el modelo era posible».
Pirámides de Egipto
Este sistema de rampas se iba reduciendo a medida que los obreros iban alcanzando el vértice. A partir de las medidas de la pirámide, el experto simuló cómo habría funcionado esta red de rampas que se iba adaptando a medida que la pirámide crecía.
Rosell también subraya que su hipótesis permitiría optimizar el trabajo humano mediante la simultaneidad de tareas: «La idea es que se podía trabajar en paralelo porque cada una de estas rampas podía ser accedida por diferentes equipos».
Esto permitiría, según sus cálculos, mantener un ritmo constante de construcción, ya que «aunque cada rampa tenga una cadencia de cuatro o seis minutos, al trabajar simultáneamente permite que esas colocaciones tan rápidas, de un bloque cada tres minutos, sean posibles». De hecho, cada bloque se colocaba cada pocos minutos de media –entre 4 y 6– durante los años de construcción.
La investigación señala que este sistema de rampas podría funcionar en teoría durante el tiempo que tardó en levantarse esta histórica infraestructura –entre 20-27 años–. Sin embargo, dicha hipótesis lo que demuestra en mayor medida es que ese método es físicamente posible y compatible con lo que se conoce de la ingeniería del Antiguo Egipto.
«Lo importante es que es un modelo paramétrico y computacional: cualquiera puede introducir nuevos datos, probar hipótesis y comprobar si encajan con las evidencias arqueológicas. Si en el futuro se encuentran cavidades o marcas que coincidan con el modelo, ganará credibilidad; y si no, permitirá avanzar hacia otros sistemas», añade.
Finalmente, el experto señala que «las herramientas que utilizaron eran las que se conocían en la época: trineos, cuerdas, arena, agua y fuerza humana», pero insistiendo en que la capacidad de gestión, organización y la inteligencia de los antiguos egipcios «fueron más importantes que la propia fuerza bruta».
Rosell sentencia que, a día de hoy, sigue sorprendiendo la construcción d las pirámides ya que «no sabemos exactamente qué método utilizaron»: «Que sigamos sin la respuesta es sorprendente y también es otro reto que tenemos ahora nosotros».