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Bombilla centenaria en la estación de bomberos 6Wikipedia

Ciencia

El enigma de la bombilla que lleva funcionando desde hace 125 años

Fabricada en la década de los 90 del siglo XIX por Adolphe Chaillet, esta bombilla de filamento de carbono se encendió por primera vez en junio de 1901 en el departamento de bomberos de Livermore, en California

Humphry Davy, Heinrich Göbel, Joseph Swan y, finalmente, Thomas Edison, se convirtieron en las mentes que transformaron nuestro mundo al poner en marcha la primera forma de luz artificial generada por electricidad. Desde los primeros conatos de Davy en 1802 hasta la patente oficial de Edison 78 años después, la humanidad vivió una de las revoluciones más fascinantes de nuestra historia.

La gran trayectoria de esta innovación lumínica dio otro paso clave a inicios del siguiente siglo con la creación de la denominada Bombilla Centenaria (Centennial Light), objeto que a día de hoy sigue funcionando.

Fabricada en la década de los 90 del siglo XIX por el inventor francés Adolphe Chaillet para la Shelby Electric Company, esta bombilla de filamento de carbono se encendió por primera vez en junio de 1901 en el departamento de bomberos de Livermore (California, EE.UU.), lugar al que anualmente acuden miles de visitantes para observarla.

Diseñada originalmente con una potencia de 30 vatios, esta bombilla ha superado todas las expectativas hasta el punto de llevar más de 125 años brillando de manera casi ininterrumpida. De hecho, con el paso de los años su potencia acabó disminuyéndose hasta los 4 vatios, motivo por el únicamente emite una luz tenue a día de hoy.

Bombilla centenariaWikimedia Commons

¿Cuál es el secreto de su 'inmortalidad'? En primer lugar, su filamento sería unas ocho veces más grueso que el de una bombilla actual. Dicho filamento, al estar hecho de carbono, es un semiconductor, por lo que no registra problemas al calentarse a diferencia de las bombillas actuales.

Su inusual longevidad fue documentada por primera vez en 1972 por el reportero Mike Dunstan, quien semanas después de entrevistar a personas que habían vivido en Livermore toda su vida, escribió el artículo Light Bulb May Be World's Oldest (La bombilla puede ser la más antigua del mundo), publicado en el Tri-Valley Herald. Acto seguido, Dunstan se puso en contacto con el Libro Guinness de los récords mundiales, confirmando que era la bombilla de mayor duración que se conoce.

Bombilla centenariaWikimedia Commons

Lógicamente todos estos récords no estuvieron exentos de problemas. A lo largo del siglo XX, el departamento de bomberos cambió su ubicación en dos ocasiones –en 1937 y 1976–, lo que provocó que la bombilla tuviera que ser desplazada. De hecho, en este segundo cambio se decidió cortar el cable en lugar de desenroscarla para así evitar males mayores. De igual manera, a lo largo de su extensa historia esta bombilla ha sufrido interrupciones accidentales debido a fallos en la red eléctrica.