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Un lirón careto, una de las especies incluidas en el estudioCSIC

Ciencia

Reconstruyen 25 millones de años de historia de la Península Ibérica gracias a miles de fósiles

El trabajo, publicado en Earth-Science Reviews, ha permitido datar yacimientos que hasta ahora carecían de una cronología precisa

Un equipo de investigación liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con participación de la Estación Biológica de Doñana-CSIC, ha reconstruido los últimos 25 millones de años de historia de la península ibérica mediante el análisis de decenas de miles de fósiles de micromamíferos procedentes de cerca de 400 yacimientos.

El trabajo, publicado en Earth-Science Reviews, ha permitido datar yacimientos que hasta ahora carecían de una cronología precisa. Para ello, los investigadores han desarrollado un modelo cuantitativo que funciona como un reloj geobiológico y permite estudiar las grandes transiciones evolutivas del Neógeno-Cuaternario y la respuesta de la fauna ante los cambios ambientales.

«Establecer una escala temporal precisa en yacimientos continentales terrestres ha sido históricamente uno de los mayores retos para la geología. A diferencia de los sedimentos marinos, que se acumulan de forma continua, el registro terrestre se conserva de manera fragmentada en cuencas sedimentarias aisladas», destaca Manuel Hernández Fernández, catedrático de la UCM y uno de los autores.

Una de las principales novedades es la incorporación, junto a los roedores, de lagomorfos e insectívoros. «Hemos integrado en el análisis también a los lagomorfos (conejos, liebres y pikas) y a los insectívoros (musarañas, topos y erizos), que suponen el 22 % del total de las especies de la base de datos», explica Rubén Juidíaz, investigador predoctoral de la UCM y primer autor del artículo.

El estudio reunió información de 322 especies y más de 4.000 registros de presencia en cerca de 400 yacimientos de 20 cuencas cenozoicas. Para ordenar estos datos se empleó el método matemático de Ordenación por Eventos de Aparición por Máxima Verosimilitud (ML AEO), que analiza las relaciones de coexistencia y exclusión entre especies y respeta 55 secuencias estratigráficas observadas sobre el terreno.

Posteriormente, un modelo estadístico de regresión segmentada, calibrado con 156 dataciones obtenidas mediante técnicas geofísicas, permitió asignar edades numéricas a todos los yacimientos estudiados. El sistema pierde precisión en los últimos 50.000 años debido a la escasez de apariciones y extinciones, la fragmentación de poblaciones y la llegada desigual de especies vinculadas al ser humano.

Además, el 6,8 % de las asociaciones fósiles analizadas se situó en fechas significativamente distintas de las tradicionalmente aceptadas. «Este marco no pretende sustituir las escalas tradicionales basadas en especies clave, sino actuar como un reloj complementario e independiente», aclara Soledad Domingo, profesora titular de la UCM.

El trabajo abre así nuevas posibilidades para estudios de alta resolución sobre macroevolución, paleoecología y paleoclimatología.