Imagen de archivo de la Antártida
Ciencia
Un agujero del tamaño de Portugal se abrió en la Antártida: esto es lo que explica la ciencia
En concreto, este agujero superó los 89.000 kilómetros cuadrados, una superficie ligeramente inferior a la del país luso, de 92.212 kilómetros cuadrados
Cada invierno, la Antártida puede llegar a duplicar su tamaño cuando el hielo marino cubre el océano. Este fenómeno llega a ser mucho más intenso en la bahía de Breid –situada en el extremo oriental del continente helado–, que puede llegar a permanecer completamente congelada incluso entre los meses de julio y agosto. Sin embargo, en agosto de 2024 distintas imágenes satelitales detectaron una gran zona de agua abierta rodeada de hielo marino, algo que nunca se había observado en esta época del año.
En concreto, este agujero superó los 89.000 kilómetros cuadrados, una superficie ligeramente inferior a la de Portugal –de 92.212 kilómetros cuadrados–. La investigación, publicada en Geophysical Research Letters y dirigida por el geocientífico indio Jeebanjyoti Swain, señala que el fenómeno podría deberse a una combinación de condiciones climáticas extremas, entre ellas olas de calor marinas.
«Una serie de intensos ríos atmosféricos, comúnmente conocidos como 'ríos en el cielo', transportaron grandes cantidades de humedad desde latitudes más bajas hacia la región antártica, acompañadas de un flujo persistente hacia el sur que empujó el hielo marino hacia los polos», se puede leer en el estudio.
Glaciar antártico
En concreto, tal como señala el equipo, entre julio y agosto de 2024 se registraron seis de estos episodios, siendo los transportes de humedad más intensos los responsables. A ello se sumó un fenómeno provocado por el desplazamiento del agua superficial debido al viento, denominado succión de Ekman. En este caso, llevó hacia la superficie agua profunda circumpolar, lo que ralentizó la congelación.
«Las condiciones de bajo hielo marino y la formación de polinias podrían volverse frecuentes en regiones donde históricamente el hielo marino se ha mantenido estable», escribe el equipo.
En lo que respecta a este año 2026, la Antártida vivió la tercera menor extensión de hielo marino invernal conocida. Los cuatro mínimos se han producido en los últimos cuatro años, con 2023 como récord y 2024 en segundo lugar.
Aunque el hielo marino flotante no eleva directamente el nivel del mar, si puede llegar a proteger a las plataformas de hielo y glaciares que se encuentran en contacto con aguas cada vez más cálidas. Por este motivo, los propios investigadores vinculan estos cambios climáticos principalmente con la quema de combustibles fósiles.
Finalmente, el equipo añade que aún es necesario un trabajo futuro para cuantificar las contribuciones relativas de los procesos atmosféricos y oceánicos que rigen la formación de polinias utilizando modelos acoplados océano-hielo-atmósfera de alta resolución y para evaluar la probabilidad de tales eventos y sus implicaciones para la variabilidad del hielo marino bajo futuras condiciones climáticas.