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Pingüinos papúaGetty Images / Andrew Peacock

Ciencia

El trabajo en la Antártida por el que pagan hasta 2.500 euros al mes por vivir rodeado de pingüinos

Esta nueva campaña, que ya no permite más inscripciones, supone el segundo año de un programa de tres temporadas destinado a proteger el enclave antártico

Trabajar durante cinco meses rodeado de pingüinos en uno de los lugares más remotos del planeta puede convertirse, además, en un empleo remunerado. En concreto, la campaña antártica de 2026/27 del programa UK Antarctic Heritage Trust (UKAHT) ofrece sueldos de entre 1.449 y 2.096 libras esterlinas al mes –entre 1.715 y 2.481 euros–, dependiendo del puesto.

A esa cantidad se sumaban el viaje, la comida, el alojamiento y la ropa polar imprescindible durante la estancia. Los seleccionados desarrollarán su labor en un entorno excepcional, con tareas que van desde la conservación del patrimonio histórico hasta el seguimiento de una colonia de más de 1.000 pingüinos papúa. Una oportunidad profesional poco habitual que combina salario, aventura y trabajo de campo en plena Antártida.

Tal como han señalado desde el programa, el equipo antártico de 2026/27 de UKAHT se encuentra ultimando los preparativos para desplazarse al sur en la que será su temporada de conservación más importante hasta la fecha. La campaña tendrá como principal objetivo reforzar y proteger el histórico puerto de Lockroy frente a los efectos del cambio climático, además de realizar por primera vez un estudio exhaustivo de Wordie House.

El dispositivo se dividirá esta temporada en dos grupos. Ocho personas permanecerán durante cinco meses en la Base A, situada en Port Lockroy, en la isla Goudier. Otro equipo especializado, compuesto por seis integrantes, avanzará más al sur por la península Antártica para examinar Wordie House.

Pingüinos papúaGetty Images / Andrew Peacock

Entre los seleccionados figuran perfiles muy diferentes. Hay un profesional procedente del ámbito de la salud y la asistencia social que posteriormente se especializó como carpintero de conservación, un veterano de la RAF, un voluntario de rescate de montaña y expertos que acumulan décadas de experiencia en el cuidado de edificios históricos y objetos patrimoniales.

Esta nueva campaña, que ya no permite más inscripciones, supone el segundo año de un programa de tres temporadas destinado a proteger el enclave después de más de ocho décadas de exposición al exigente medio antártico y ante las crecientes consecuencias de un clima que se calienta con rapidez.

El equipo atenderá a los visitantes del museo y de la tienda, se ocupará de la denominada Oficina de Correos de Pingüinos y mantendrá el seguimiento a largo plazo de la colonia de pingüinos papúa de Port Lockroy. El programa de vigilancia de fauna cumple además 30 años. Durante el verano, el responsable de esta tarea contabilizará nidos, huevos y polluelos para prolongar una serie de datos que permite conocer la evolución de la colonia.

La base estará dirigida por Carole McCullough, exoficial de la RAF cuya jubilación ha estado marcada por los viajes, el voluntariado, los estudios y algún triatlón: «Me postulé para el puesto buscando un poco de aventura, y la Antártida es la aventura definitiva. El trabajo en equipo, la camaradería, el aprecio por el lugar… todo ello contribuirá a que sea una experiencia maravillosa».