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Ilustración del planeta Tierra en llamas

Ilustración del planeta Tierra en llamasGetty Images / Marcus Millo

Ciencia

La comunidad científica señala las 17 amenazas que podrían cambiar el futuro de la humanidad antes de 2100

De entre todas las amenazas, la inteligencia artificial (IA) y las guerras nucleares se desmarcan como las más preocupantes, según un informe publicado en The Lancet

La salud de la próxima generación no estará determinada por una única crisis, sino por un conjunto de 17 amenazas catastróficas interconectadas que abarcan enfermedades, condiciones socioeconómicas, cambios ambientales, tecnología y conflictos. Esta es la gran conclusión de un estudio publicado en The Lancet y presentado en la Cumbre Mundial de la Salud 2026 en Berlín.

Basándose en evidencia histórica, los autores de la Comisión sobre las Amenazas Globales para la Salud del Siglo XXI examinaron cientos de posibles amenazas. De ellas, identificaron 17 que representan el mayor peligro para la salud y la supervivencia humanas entre 2025 y 2100.

De entre todas las amenazas, la Comisión –compuesta por 35 especialistas en salud, economía, seguridad, gobernanza y tecnología– ha identificado dos con potencial de extinción: la inteligencia artificial (IA) y las guerras nucleares.

De igual manera, las amenazas catastróficas van mucho más allá de la salud, poniendo en peligro la prosperidad, la seguridad y la estabilidad mundiales.

Para cada amenaza, la Comisión elaboró un modelo de escenarios plausibles, tanto en el mejor como en el peor de los casos. La diferencia entre ambos –medida el número de años de buena salud que se pierden debido a enfermedades, discapacidades o mortalidad prematura y que podrían evitarse con medidas específicas (AVAD)– muestra a los responsables de la toma de decisiones dónde la inversión y la innovación pueden marcar la mayor diferencia.

Concepto de conflicto Nuclear a nivel mundial

Concepto de conflicto Nuclear a nivel mundialGetty Images / Matejmo

Se consideró que una amenaza era catastrófica si cumplía tres criterios clave: podía suponer al menos mil millones de AVAD para el año 2100, existían datos suficientes para modelar la amenaza y había margen suficiente para la adopción de medidas políticas.

Tal como señala el documento, si las dinámicas actuales se mantienen, estas 17 amenazas catastróficas podrían ocasionar la pérdida de salud equivalente a decenas de miles de millones de años. Si bien la magnitud varía según la amenaza y la región, todos los países enfrentan riesgos significativos. Dentro de cada país, los daños a la salud también se distribuirán de manera desigual, siendo las personas en entornos con recursos limitados y las comunidades marginadas quienes soportarán la mayor carga, agravada por las desigualdades existentes.

Christopher Murray, director del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, señaló que de momento «la humanidad todavía tiene capacidad de actuar», haciendo hincapié en que «las decisiones que tomen hoy los líderes determinarán la salud y el bienestar de la próxima generación».

La importancia de una guerra y de la IA

Según los autores, si bien la probabilidad de un conflicto nuclear y del uso malintencionado de la IA sigue siendo baja, representan amenazas importantes debido a su potencial de extinción. Teniendo en cuenta tanto su impacto potencial como su probabilidad, la evaluación de la Comisión concluye que las medidas para prevenir un conflicto nuclear podrían evitar aproximadamente 133 millones de muertes y 9.350 millones de AVAD (años de vida ajustados por discapacidad) para el año 2100, mientras que las medidas para reducir el riesgo de una IA maliciosa podrían evitar aproximadamente 10.400 millones de AVAD.

El cambio climático ya representa una amenaza catastrófica y urgente para la salud y la supervivencia humana. La Comisión concluye que limitar el calentamiento global a alrededor de 1,8 °C podría evitar la pérdida de 1.890 millones de años de vida saludable debido a causas como el calor extremo y la contaminación atmosférica.

El informe destaca que también se pueden mejorar los niveles educativos para alcanzar 16.100 millones de AVAD. Un progreso más rápido en la educación mejorará sustancialmente los resultados de salud y reducirá las tasas de mortalidad entre los hijos de madres con estudios, contribuyendo indirectamente a un menor crecimiento demográfico a largo plazo.

La obesidad representa una carga sanitaria significativa y creciente que, según las previsiones, se agravará con el tiempo, contribuyendo a 23.100 millones de AVAD potenciales para el año 2100 que podrían evitarse mediante políticas para reducir el riesgo de obesidad.

«Esta comisión de The Lancet nos invita a ampliar el abanico de peligros que afronta la humanidad, pasando de cuestiones aisladas a un panorama de amenazas más amplio y complejo, que exige un marco mucho más extenso para la acción coordinada. Los riesgos a los que nos enfrentamos son múltiples. Nuestras soluciones deben estar a la altura de esa realidad», destaca el Dr. Richard Horton, redactor jefe de The Lancet.

Las 17 amenazas

Según el documento de la comisión publicada en The Lancet, estas son las 17 amenazas catastróficas para la salud y la supervivencia humanas hasta 2100:

Las 17 amenazas globales para la salud en el siglo XXI

Las 17 amenazas globales para la salud en el siglo XXIThe Lancet

1. Uso malintencionado de la inteligencia artificial (IA).

2. Conflicto nuclear.

3. Contaminación del aire.

4. Resistencia a los antimicrobianos.

5. Desnutrición infantil.

6. Cambio climático.

7. Conflictos convencionales.

8. Disminución de la ayuda al desarrollo destinada a la salud.

9. Alto consumo de alcohol.

10. Hipertensión.

11. Desigualdad de ingresos.

12. Bajo nivel educativo.

13. Pandemias de origen natural.

14. Obesidad.

15. Mala salud mental.

16. Tabaquismo.

17. Envejecimiento poco saludable.

¿Cómo revertirlo?

Por todas estas amenazas, la Comisión ofrece a los responsables de la toma de decisiones un marco común para orientar las acciones antes de que el daño se consolide, con una agenda centrada en la creación de sistemas de salud preparados para afrontar amenazas, un aumento en la inversión en innovación con la inclusión de nuevas vacunas, tratamientos, así como tecnologías climáticas y, finalmente, un seguimiento regular e independiente de los riesgos emergentes y cambiantes.

La humanidad todavía tiene capacidad de actuarChristopher MurrayDirector del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington

De no ponerse en marcha las distintas medidas propuestas, la comunidad científica avisa de que cada una de las 17 amenazas catastróficas presenta riesgos significativos que requieren atención inmediata.

«Los recientes acontecimientos mundiales nos muestran la rapidez con la que la estabilidad puede dar paso a la crisis y el alto coste que supone responder solo después de que se produzca un desastre. Los gobiernos y las comunidades deben actuar con decisión a partir de hoy para proteger la salud y construir un futuro más justo, pacífico y seguro para las generaciones venideras», concluye el Dr. Kanem, copresidente de la Comisión.

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