Ilustración del dispositivo de PERSEI Space
Ciencia
La iniciativa española que quiere resolver uno de los grandes problemas de la órbita terrestre
Solamente en 2025 se pusieron en órbita más de 4.000 nuevas cargas útiles. Al mismo tiempo, la cantidad de desechos espaciales continúa creciendo a un ritmo acelerado, y tanto los fragmentos como las cargas útiles inactivas contribuyen de forma significativa
La órbita baja terrestre no es un espacio infinito. A pesar de la gran cantidad de lanzamientos que suele haber cada año, nuestro espacio más inmediato se saturando con fragmentos de satélites y cohetes fuera de servicio. Para hacernos una idea, actualmente hay más de 9.000 toneladas de basura espacial orbitando alrededor del planeta, según los datos de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA).
Desde 2017, la agencia europea publica un informe para ofrecer una visión general de las actividades espaciales mundiales y determinar en qué medida las medidas internacionales de reducción de desechos están mejorando la sostenibilidad a largo plazo de los vuelos espaciales.
En lo que respecta al último ejercicio, a lo largo de 2025 se pusieron en órbita más de 4.000 nuevas cargas útiles. Al mismo tiempo, la cantidad de desechos espaciales continúa creciendo a un ritmo acelerado, y tanto los fragmentos como las cargas útiles inactivas contribuyen de forma significativa.
Es aquí donde entra en juego la empresa PERSEI Space, surgida en el año 2023 de un proyecto de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). La iniciativa, centrada en el desarrollo de tecnologías espaciales sostenibles, puede presumir de conseguir el galardón a la empresa innovadora con mayor potencial e impacto de la Comunidad de Madrid en los Premios EmprendeXXI por un proyecto para reducir basura espacial.
Distribución de desechos espaciales alrededor de la Tierra
En concreto, su dispositivo de desorbitado listo para vuelo, basado en la tecnología de amarra electrodinámica, dentro del proyecto E.T.PACK-F, le valió este premio. El siguiente paso será la demostración en órbita –prevista para 2027–, con el lanzamiento coordinado a través de AVIO y el apoyo de la Flight Ticket Initiative de la ESA y la Comisión Europea.
La misión E.T.PACK representa seis años de desarrollo continuado en dos proyectos financiados por el European Innovation Council por un total de más de 5,5 millones de euros.
Cómo funciona
Tal como señala la empresa, el dispositivo de desorbitado es un satélite de menos de 20 kg, formado únicamente por dos módulos unidos por una amarra electrodinámica de aluminio de 420 metros, 2,5 cm de ancho y 40 micras de espesor. Su funcionamiento se basa en generar una fuerza mediante la interacción con el campo magnético terrestre y el plasma ionosférico, reduciendo progresivamente la altitud orbital sin consumir propelente.
La demostración de 2027 podría validar el despliegue de la amarra a lo largo de la vertical local y medirá la corriente eléctrica en función de la densidad de plasma. De igual manera, el satélite operará a 550 kilómetros de altitud durante aproximadamente tres meses.
Ilustración de la basura que se acumula en órbita
De cara al futuro, está previsto que los resultados de la futura misión sean clave para PEARSON, el primer producto comercial de PERSEI Space. Este dispositivo de desorbitado autónomo y sin propelente podría integrarse en las distintas naves con el objetivo de retirar basura espacial de una manera más rápida y segura.