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José Sazatornil apunta al personaje de Franco en Espérame en el cielo

Cine

José Sazatornil, el genial actor que insultó y apuntó a Franco con una pistola en el cine

Un siglo después de su nacimiento, recordamos la escena más audaz de 'Saza' en la película Espérame en el cielo, la sátira de Antonio Mercero que dio al actor un Goya y una plaza eterna en la comedia española

Este 13 de agosto se cumple un siglo del nacimiento de José Sazatornil, 'Saza', uno de esos actores que se meten en la memoria colectiva para no salir de ella jamás. Nació en Barcelona en 1925, pero fue en Madrid donde se hizo imprescindible en el teatro, el cine y la televisión. No venía de una saga de artistas, aunque en su casa la afición por las tablas estaba en el aire. Su primer contacto con el escenario fue en 1940, en la sociedad amateur La Farándula.

Allí, el director Mateo Morell vio en aquel chaval un talento evidente y lo empujó hacia el teatro profesional. En 1946 debutó en el Teatro Victoria de Barcelona con la compañía de María Vila y Pío Davi, compaginando funciones con su trabajo como dependiente en una tienda de trajes. El día que empezó a cobrar 50 pesetas diarias actuando decidió que la vida entre bambalinas merecía más la pena que doblar chaquetas. Poco después, Paco Martínez Soria lo fichó para su compañía, y el resto es historia.

Saza fue un auténtico todoterreno. Alternó teatro, cine y televisión, y se permitió incluso escribir y adaptar obras, a veces escondido tras el seudónimo de Mariano Zazurca. Rodó más de un centenar de películas y se convirtió en uno de los grandes cómicos españoles, capaz de arrancar carcajadas y, de paso, colar un toque melancólico que lo hacía único. Una señora estupenda (1966), Las que tienen que servir (1967), Juicio de faldas (1969) o La llamaban Madrina (1973) son solo algunos de los títulos de una filmografía en la que sobresalen, entre otras, las películas de Luis García Berlanga La escopeta nacional (1978) y Todos a la cárcel (1993), y Amanece, que no es poco (1989), de José Luis Cuerda, donde dejó para la historia a un guardia civil tan surrealista como inolvidable.

Pero si hay un papel que lo retrata como actor valiente, es el que hizo en 1988 en Espérame en el cielo, sátira política dirigida por Antonio Mercero que le dio un Goya al mejor actor de reparto. Allí interpretaba a Alberto Sinsoles, jefe de propaganda del régimen, encargado de entrenar a un doble para suplantar a Franco.

José Sazatornil, en una imagen de 2004GTRES

La escena que todo el mundo recuerda es un prodigio de comedia: Saza se planta delante de Franco, convencido de que está ante el impostor, y arranca con un discurso solemne —«Franco es la brújula de la nación, el primer caudillo de la Tierra»— que se convierte en una ráfaga de insultos: «máscara indigna», «tonto del culo»… y alguna que otra acusación de buscar su ruina. El momento culmina cuando descubre que está hablando con el auténtico Franco: se disculpa atropelladamente, intenta pegarse un tiro y acaba a sus pies.

La película fue un éxito de crítica y con el tiempo se ganó el estatus de obra de culto. Se rodó en Madrid, San Lorenzo de El Escorial y varios pueblos castellanos, con un esmero casi artesanal por recrear la España de posguerra. El guion, firmado por Antonio Mercero y Horacio Valcárcel, se inspiró en una anécdota real sobre dobles de líderes políticos, y disfrazó de comedia disparatada una mirada muy ácida a la propaganda y la manipulación del poder. Mercero confesó que la escena del insulto del personaje de Sazatornil al Franco de la ficción fue una de las más delicadas de rodar a pesar de que habían transcurrido ya 13 años desde la muerte de Francisco Franco. Pese a todo, pasó sin cortes y hoy sigue siendo una de las escenas más recordadas del cine español.