Fundado en 1910

Está protagonizada por Walton Goggins, conocido por The White Lotus

Series

La serie wéstern americana que ha elegido un clásico de Raphael como banda sonora

La canción lanzada en 1969 se ha convertido en una de las más conocidas del artista de Linares

Durante lo más de siete meses que duró el rodaje, el actor estadounidense Walton Goggins vio un wéstern a diario. Las películas de John Ford, la trilogía del dólar de Sergio Leone, episodios sueltos de La ley del revolver... Ya fuera serie o filme, cualquier producto audiovisual servía como inspiración para construir su personaje en Fallout, un western futurista que ya ha hecho historia. Reconvertido en serie tras su éxito como videojuego, ostenta ya dos premios Emmy y dos temporadas que hacen las delicias de los seguidores del género.

Fallout se desarrolla en una línea temporal diferente a la nuestra, en algún momento de la década de 1950. Tras los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, la humanidad recurre a la energía nuclear para una rápida evolución tecnológica, lo que da lugar a un mundo retrofuturista analógico con una estética de los años 50 que perdura hasta bien entrado el siglo XXI.

Durante este período, Estados Unidos también se reformó en Trece Mancomunidades. Esta estructura se mantuvo sólida hasta el sábado 23 de octubre de 2077, el día en que cayeron las bombas. Hasta entonces, la Guerra Fría continuó a buen ritmo y degeneró en una lucha desesperada por los recursos, una lucha que resultó casi fatal para la humanidad.

Antes de la Gran Guerra, la poderosa megacorporación Vault-Tec aprovechó su vasto poder y riqueza contra un gobierno estadounidense prácticamente en bancarrota para obtener el contrato de construcción de una serie de bóvedas subterráneas. Estas servirían de refugio ante el inminente conflicto.

Los escondites, enterrados a gran profundidad y numerados individualmente, estaban habitados por unos pocos afortunados que se refugiaron durante generaciones para asegurar la supervivencia de la sociedad estadounidense, sana y próspera que había florecido antes de la guerra.

En las profundidades de la Tierra, continúa un mundo de reglas, aparente democracia y cenas precoces, mientras que los habitantes de la superficie del Yermo viven una experiencia posbélica muy diferente. El riesgo de envenenamiento por radiación es cotidiano, y el mundo está plagado de ghouls, necrófagos que hacen de este mundo wéstern un paraje completamente hostil.

Hace tan solo una semana que estrenó su último capítulo y la serie no está siendo comentada por su argumento, sino por la canción utilizada de banda sonora en una de las escenas clave. Los creadores decidieron que un clásico de El niño de Linares era el himno perfecto para que sonase en ese momento. Balada de la trompeta suena con énfasis.

Un auténtico icono de la música española de los años sesenta que, sin embargo, ya sonó en la España de los cincuenta gracias a Los 5 Latinos, que trajeron a nuestro país esta popular canción italiana. En los años siguientes otros artistas como Tina y Tesa o Salomé la incluyeron en sus repertorios. Sin embargo, en 1969, es Raphael la que la populariza hasta convertirse en uno de los títulos más conocidos de su carrera junto a otros hits como Mi gran noche, Yo soy aquel o La canción del tamborilero.