Marc Giró entrevistó a Henar Álvarez en su programa en TVE Late Xou
Televisión
La autodestrucción de los 'progres' Henar Álvarez en TVE y Marc Giró en La Sexta: se hunden a la misma hora
Sus programas, Al cielo con ella y Cara al show, no cuentan con el seguimiento de la audiencia
Es un espectáculo ver cómo se autodestruyen cada martes en el prime time los dos programas más femiprogres de la televisión: Cara al show, presentado por Marc Giró en La Sexta, y Al cielo con ella, de Henar Álvarez en La 1 de TVE. Sus últimas audiencias les condenan al ostracismo o a los armarios apolillados de las bodegas.
Tercer programa de coincidencia, Henar Álvarez cae a un 7,3 % de share y 581.000 espectadores en La 1; Marc Giró desciende hasta un 5,2% de share y 425.000 espectadores (a pesar del esfuerzo por promocionarle en La Sexta a lo largo de todos los programas de la cadena).
Cuando Marc Giró abandonó TVE por Atresmedia, los despachos de la televisión pública se resquebrajaron. Era su niño mimado. Su salto de La 2 al prime time de La 1 fue el espaldarazo definitivo a las excentricidades de un Giró que sabía perfectamente lo que enorgullecía a sus jefes: misiles sin piedad a la derecha y a VOX y masajes tailandeses a todo lo que sonara a izquierda o, sobre todo, sanchismo.
La Sexta, que cada mes disputa su batalla de audiencia con Cuatro (esta última ha ganado en abril), necesitaba dar un golpe de efecto en su 20º aniversario y optó por fichar como gran estrella a Marc Giró y «pescar» presentadores para nuevos programas en la cadena Ser. Aimar Bretos debutó en La noche de Aimar en prime time, al estilo, dicen, del Loco de la Colina, por la penumbra y el sistema de entrevistas, debutando con José Sacristán. Un triste 4 % de share y 274.000 espectadores en prime time.
En las oficinas de la televisión pública no tardaron ni cinco segundos en programar su venganza, servida en plato frío, contra Giró: Henar Álvarez. Llevaba el mismo recorrido en La 2 y era el momento de sustituir a Marc Giró y dar el salto a La 1 de TVE. Un martes, tras La Revuelta, debutó Henar con Al cielo con ella. En prime time y con una invitada espectacular: la cantante Shakira. No estuvo en plató, fue grabada en América, pero el gancho bastó para que más de un millón de espectadores siguieran el programa. Siete días más tarde ya cayó por debajo del 1 0% , un 9,6 y 808.000 espectadores.
Llegó el momento de la verdad. La Sexta apostó por una confrontación directa entre ambos programas. Eran prácticamente lo mismo. Un plató, una mesa, un sofá para invitados y una banda de música en directo. Copias de los late light americanos pero a años luz de contenidos. El 21 de abril, a las 23 horas, en La 1 de TVE comenzaba Al cielo con ella, Henar Álvarez, la femiprogre a la que le encanta la ordinariez como signo de identidad, competía contra Marc Giró en su debut en La Sexta con Cara al show, el juglar del homosexualismo progre, pensó que una legión de seguidores esperaban su aparición «sin las ataduras políticas oficialistas», que Giró se apresuró a aclarar: «Aquí en Atresmedia diré lo que me apetezca, sin ataduras de ningún tipo». De momento, lo que ha hecho es calcar el formato que utilizó en La 1, con alguna pincelada para disimular.
La audiencia sentenció esa primera confrontación. Les interesaba poco. Se decantaron por Supervivientes o La isla de las tentaciones: Henar Álvarez bajó, una semana más, hasta el 8 % y derrotó por 2.000 espectadores a Cara al show, 727.000 frente a los 729.000 en La 1. La sangría de espectadores ha casi codificado los dos programas en 15 días. El martes 28 de abril Henar Álvarez bajaba hasta el 8,1 % de share y 650.000 espectadores, mientras que Giró entraba en un peligroso 6,2 % y 500.000 espectadores. El 5 de mayo, martes, la autodestrucción de los dos programas ya es una evidencia. Mantiene la victoria Al cielo con ella, 581.000 espectadores y un 6,2% de share, mientras que la gran apuesta de La Sexta, Cara al show, con el showman Marc Giró, se colaba por el sumidero con un pobrísimo 5,2% y sólo 425.000 espectadores.
TVE, que está más pendiente de contraprogramar a las televisiones privadas, analizar todos los días las audiencias y proclamar su éxito cuando las superan en algún horario concreto, no tardará en reubicar a su femiprogre Henar Álvarez, es marca de la televisión socialista. El problema lo tiene La Sexta: su gran fichaje de momento hace «aguas».
Este tipo de programas, copiados pero a años luz de los late show americanos, rellenan minutos con varias entrevistas, alguna actuación musical y monólogos casposos. Seguir alguna vez a Jimmy Fallon (The Tonight Show) de la cadena NBC; o a Stephen Colbert (The Late Show) de la cadena CBS; o a Jimmy Kimmel (Jimmy Kimmel Live!) de la cadena ABC, permite diferenciar entre la noche y el día.