Fundado en 1910

El director del museo histórico militar de Cartagena, el teniente coronel del Ejército de Tierra Ernesto Terry, junto al cañónEFE

Localizan en Cartagena el cañón que disparó Clint Eastwood en 'El bueno, el feo y el malo'

La pieza es un cañón de la marca Whitworth, construido en Manchester (Reino Unido) en 1873, y empleado durante la Tercera Guerra Carlista

Hace seis décadas, en 1966, Sergio Leone eligió escenarios de Burgos para filmar una parte destacada de una de sus obras más conocidas, El bueno, el feo y el malo. Coincidiendo con el 60 aniversario de aquel rodaje, la asociación cultural Sad Hill ha dado con una de las piezas más reconocibles para los seguidores de la película: el cañón que Clint Eastwood utiliza en la secuencia final. El hallazgo se ha producido en Cartagena y ha despertado un notable interés entre cinéfilos, aficionados al western y visitantes atraídos por la historia de este objeto.

La pieza localizada es un cañón de la marca Whitworth, construido en Manchester, Reino Unido, en 1873, y empleado durante la Tercera Guerra Carlista. Desde el año 2010 permanece bajo custodia del Museo Histórico Militar de Cartagena, donde forma parte de la exposición permanente abierta al público en la planta baja del edificio.

El director del museo, el teniente coronel del Ejército de Tierra Ernesto Terry, ha explicado a EFE que fue la propia asociación cultural Sad Hill, con sede en Burgos, la que se puso en contacto con el centro hace apenas unas semanas. Su objetivo era comprobar si el número de serie del cañón exhibido coincidía con el del arma que aparece en la película y con la documentación vinculada al rodaje. Tras cotejar los datos, confirmaron que se trataba del mismo cañón.

Imagen del número de serie que permitió identificar el cañónEFE

Hasta ese momento, en el Museo Histórico Militar de Cartagena no constaba que la pieza hubiera sido utilizada en aquella producción cinematográfica. El cañón había llegado al centro como una cesión del Museo del Ejército, después de que este fuera trasladado desde Madrid a Toledo.

Terry ha reconocido su sorpresa por la repercusión que ha alcanzado la noticia. La difusión del hallazgo ha incrementado de manera notable la curiosidad por el museo y ha impulsado las visitas de quienes desean contemplar de cerca el cañón cuya mecha encendía Clint Eastwood con el puro que fumaba en una de las escenas más recordadas de la película.

El cañón, restaurado en 2010 por la Asociación de Amigos del Museo, es un Whitworth de calibre 75 mmAsociación Cultural Sad Hill

El director del centro ha señalado, además, una curiosidad relacionada con el rigor histórico del filme. El western sitúa su acción en la Guerra de Secesión, en el año 1862. Sin embargo, este arma no comenzó a fabricarse hasta once años después, de modo que, si se atiende estrictamente a la cronología, no habría podido utilizarse en los hechos narrados en la película.

En cualquier caso, este cañón Whitworth de 75 milímetros ya figuraba entre las piezas más singulares del museo antes de conocerse su vinculación con el rodaje. Su principal particularidad se encuentra en el ánima, la parte interior del tubo, que presenta una forma hexagonal. Esa configuración aportaba mayor estabilidad y precisión a los proyectiles, que también tenían sección hexagonal.

La asociación Sad Hill, impulsora de la investigación que ha permitido identificar el cañón, ha explicado que el equipo de rodaje de Sergio Leone solicitó al Museo del Ejército de Madrid distintos cañones y morteros originales de los siglos XVIII y XIX. Estas piezas fueron cedidas para la película y «trasladados y escoltados por el Ejército hasta las localizaciones burgalesas» donde se desarrolló buena parte de la filmación.

La entidad prepara para el próximo mes de julio diferentes actos conmemorativos por los 60 años del rodaje. No obstante, admite que no será posible gestionar el traslado del cañón a Burgos para esas celebraciones. La razón es que se trata de un elemento catalogado como Bien de Interés Cultural, lo que exige largos trámites administrativos para cualquier movimiento de este tipo.

Aun así, la asociación cultural subraya la importancia del descubrimiento y considera que «el hallazgo constituye un importante atractivo cultural y cinematográfico para los miles de seguidores de la película, incorporando a Cartagena al conjunto de enclaves vinculados al filme, junto al valle del Arlanza, el desierto de Tabernas, la sierra madrileña o la zona de La Calahorra en Granada».