Fotograma de Tiburón
Cine
Spielberg quiso convertir 'Tiburón 2' en una película bélica, pero le frenaron: 40 años después llegó al cine
La idea de Spielberg para la secuela no convenció a los productores
Tiburón, estrenada en 1975, tuvo un gran impacto en el cine de Hollywood, rompió récords en taquilla y recaudó una gran cantidad de dinero.
Tal fue el impacto que Tiburón 2 no tardó en llegar, solo que no de la mano de Steven Spielberg, debido a que los productores de la película no aceptaron la condición por parte de Spielberg.
La polémica tenía lugar con una escena concreto de la película, el relato del USS Indianápolis que Quint cuenta a Brody y Hooper, en el que explica como el barco fue hundido y cómo los supervivientes se quedaron expuestos a los tiburones durante largos días. Este punto y esta historia era clave para Spielberg, y desde donde quería haber sacado una segunda película.
En el podcast Shoot This Now, Mark Ramsey explicó el suceso con Spielberg. Cuando contactaron con Spielberg para rodar la secuela, el cineasta respondió de manera tajante y decidida que solo la haría si la historia giraba en torno al Indianápolis. «Ellos dijeron ‘No’ y él entonces también dijo ‘No’», explicó Mark Ramsey.
La idea de Spielberg era sencilla, hacer una secuela con un enfoque un poco más bélico, basado en hechos reales y conectado con el universo de Tiburón, pero muy distinta al enfoque inicial de la película, sobre el ataque del tiburón en una playa. Su propuesta se parecía más a un drama histórico que a un thriller, justo lo que quería la producción, que buscaba repetir la fórmula que había funcionado en 1975.
El director Steven Spielberg posando con su tiburón, al que apodó Bruce
Finalmente, la película de Tiburón 2 acabó siendo dirigida por Jeannot Szwarc, quién añadió ciertas novedades a la secuela pero con el espíritu de la primera. Sin embargo, la franquicia acabo cerrando en 1987 tras dos secuelas más.
Tiburón 2 se centra en el jefe Brody, quién vuelve a enfrentarse al terror en Amity cuando una nueva serie de incidentes en el mar apunta a la presencia de otro gran tiburón blanco. Pese a que las autoridades no quieren creerle y prefieren evitar el pánico, Brody insiste en que la amenaza es real y la necesidad de hacer algo al respecto. Todo esto estalla cuando varios jóvenes del pueblo quedan atrapados en el agua, obligando a Brody a actuar de nuevo para intentar evitar otra tragedia en la costa.