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Cinco canciones para calentar motores antes del concierto de Guns N’ Roses en Barcelona

Repasamos cinco himnos imprescindibles antes de que arranquen los primeros acordes en el Estadi Olímpic

Guns N’ Roses es un grupo que marcó a toda una generación con su mezcla explosiva de rock agresivo, sensibilidad melódica y una esencia de leyenda forjada entre riffs y excesos. Con Axl Rose al micrófono y Slash con su guitarra regresan hoy a Barcelona en un concierto que promete ser épico.

1. Welcome to the Jungle (1987)

Para muchos, esta canción fue el grito de guerra de toda una era. Es imposible olvidar la primera vez que sonó aquel riff, seguido del grito salvaje de Axl: «Welcome to the jungle, we got fun and games».

Era la carta de presentación de su primer disco, Appetite for Destruction, y con ella lo dijeron todo: esto era peligroso, sucio, adictivo y absolutamente inolvidable. La canción nació de la experiencia de Axl al llegar a Los Ángeles, una ciudad tan brillante como oscura. Desde entonces, es un clásico que abre conciertos y levanta estadios.

2. Sweet Child o’ Mine (1988)

El tema más reconocible de la banda, y quizá el más inesperado. Aquella melodía de guitarra que Slash improvisó como un ejercicio de calentamiento se convirtió en una de las introducciones más famosas de la historia del rock.

Axl le puso letra pensando en su pareja de entonces, y sin querer crearon un himno generacional. Pocas canciones han logrado equilibrar así la potencia del hard rock con la ternura de una balada.

3. November Rain (1991)

Con más de ocho minutos de duración, orquesta incluida, solos épicos y un videoclip de culto, esta balada monumental es la demostración de que Guns N’ Roses no eran solo actitud callejera.

La voz desgarrada de Axl y el solo final de Slash, bajo la lluvia y frente a una iglesia desértica, siguen emocionando como el primer día.

4. Knockin’ on Heaven’s Door (1990)

No es suya, pero ya lo es. La versión de Guns N’ Roses del clásico de Bob Dylan le dio una nueva vida, con un enfoque mucho más eléctrico y visceral.

La canción formó parte de la banda sonora de Días de trueno (Days of Thunder) y se convirtió en un fijo de sus conciertos. Es también uno de esos momentos donde la banda baja el ritmo, invita a cantar al público y crea una comunión entre escenario y grada. Esta noche en Barcelona, será uno de esos instantes que se recuerdan.

5. Paradise City (1988)

«Take me down to the Paradise City, where the grass is green and the girls are pretty…» La frase se ha cantado a gritos en cada rincón del mundo desde hace más de treinta años.

Con una estructura que va creciendo poco a poco hasta explotar en una tormenta final de guitarras y batería, es la canción perfecta para cerrar un concierto por todo lo alto. Un homenaje a la libertad, a la juventud y a ese lugar soñado al que todos queremos regresar.