Fundado en 1910

El ministro de Cultura Ernest UrtasunEFE

Los mayores despropósitos culturales del curso 2024/2025 protagonizados por Urtasun

El curso que finaliza nos ha dejado un panorama cultural desolador tras el rodillo que el ministro Urtasun ha pasado por el sector

Finaliza el curso 2024/2025 y son muchas las instituciones que hacen balance. En el caso del Ministerio de Cultura, este curso que languidece se ha caracterizado por las medidas sectarias, las decisiones motivadas por cuestiones ideológicas y una concepción de la cultura pobre y alejada de la excelencia.

En ese sentido, el Ministerio dirigido por el catalanista de izquierdas Ernest Urtasun ha dejado varios hitos del despropósito que profundizan en la decadencia cultural en España y la instrumentalización de la cultura con fines partidistas.

Eliminación del Premio Nacional de Tauromaquia

Una de las grandes polémicas de Urtasun y del Ministerio de Cultura este curso ha sido la eliminación del Premio Nacional de Tauromaquia.

Los ataques a la Tauromaquia desde el Ministerio de Cultura –la cartera que, paradójicamente, debería encargarse de su protección y promoción– han sido constantes durante este curso.

El Ministerio encabezado por Urtasun eliminó el Premio Nacional de Tauromaquia con criterios puramente sectarios y contrarios a la cultura: «Como responsable del Ministerio de Cultura, bajo mi dirección no habrá ni premios ni dinero público para entidades que fomenten la tauromaquia», declaró en una entrevista concedida a la agencia Efe.

Durante la entrega del último Premio Nacional de Tauromaquia, al torero Julián López ‘El Juli’, ni siquiera tuvo la educación ni la elegancia de aplaudir al galardonado.

Además, Urtasun pretende retirar a la Tauromaquia de la protección que goza con una proposición en el Congreso en virtud de la Ley 18/2013 de 12 de noviembre que reconoce la fiesta del toro como patrimonio cultural.

Ante la eliminación del Premio, el Senado y varias comunidades autónomas tomaron el testigo y asumieron la organización y entrega del Premio Nacional de Tauromaquia 2024, que recayó en la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia y en el cineasta Albert Serra, autor del documental Tardes de soledad.

La obsesión antitaurina de Urtasun y su Ministerio le llevó a excluir la memoria del torero Ignacio Sánchez Mejías (gran muñidor de la Generación del 27) de los actos conmemorativos de la Generación del 27.

Miguel Hernández fue asesinado

Otro de los patinazos de Urtasun este curso, tal vez premeditado, fue la afirmación de que el poeta Miguel Hernández murió asesinado por los franquistas durante la Guerra Civil.

La afirmación se realizó en el Ateneo de Madrid durante un homenaje al poeta, después del cual Urtasun afirmó en Twitter que «hoy rendimos homenaje a quien fue asesinado por transmitir sus ideas».

Obviamente, Miguel Hernández no murió asesinado, sino que murió de tuberculosis en la cárcel, y es muy difícil, por no decir imposible que el ministro no lo supiera, lo que hace pensar que la falsedad fue premeditada.

Tras el revuelo que se montó por su afirmación falsa, el ministro quiso corregirse con un curioso giro retórico para terminar reafirmando su mentira inicial, y afirmó que «encerrar a alguien en condiciones infrahumanas hasta matarlo es asesinato».

Goteras en la Biblioteca Nacional

La gran catástrofe de la gestión del Ministerio de Cultura durante el curso que finaliza fueron las goteras que afectaron a la Biblioteca Nacional de España y que inundaron algunas de las salas de la institución poniendo en peligro la conservación de sus fondos.

El incidente tuvo lugar en octubre de 2024 cuando, durante una de las fuertes tormentas otoñales que suelen desatarse en Madrid en esa época, la lluvia empezó a filtrarse hacia el interior del edificio centenario.

A pesar del anunciado plan para actuar sobre el aislamiento del edificio y las bajantes del agua, por el momento no se ha actuado de raíz en el problema, el verano se acerca a su ecuador y el próximo otoño está cada vez más cerca, cuando volverán a registrarse tormentas similares que podrían volver a inundar el edificio.

Descolonización de los museos estatales

El proceso de descolonización de los Museos Estatales (dependientes del Ministerio de Cultura) es uno de los proyectos estrella de Urtasun en esta legislatura.

El proyecto cuenta como terrenos de experimentación el Museo de Antropología y el Museo de América. El proyecto se presentó el pasado mes de mayo entre generalidades y ambigüedades que no despejan la duda de en qué consistirá la descolonización de los museos de un país (España) que no ha tenido colonias.

Urtasun ha puesto a su mano derecha, el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí (conocido catalanista militante y antitaurino), a descolonizar los museos.

Sin embargo, lejos de aclarar en qué consistirá el proceso solo expuso vaguedades y declaraciones de intenciones.

La falta de concreción sobre cómo se van a reorganizar las colecciones de ambos museos ha levantado las sospechas de que lo que pretende hacer el Ministerio en realidad es convertir ambos museos en altavoces ideológicos de la agenda política izquierdista del gobierno de PSOE-Sumar.

Premios Nacionales ideológicos

Los Premios Nacionales que concede el Ministerio de Cultura cada año han estado marcados en su última edición por nombres alineados, en su mayoría, políticamente con la ideología y la agenda de los partidos izquierdistas del gobierno (PSOE-Sumar) y sus socios parlamentarios independentistas y de extrema izquierda.

Los perfiles de prácticamente todos los ganadores designados por Cultura es el mismo: de marcada ideología de izquierdas (muchas veces abrazando el sectarismo más descarado), identificados con el independentismo y el antiespañolismo, que elaboran su producción en una lengua cooficial y promotores de algunas de las agendas ideológicas con las que se identifica el sanchismo.

Así, el Premio Nacional de las Letras recayó en el escritor gallego Manuel Rivas, quien realiza toda su literatura en gallego, es un firme defensor del sanchismo desde su columna en El País, se ha identificado con banderas del progresismo como la ecología o el feminismo, ha alabado el Manifiesto comunista y se prodiga en insultos y ataques a políticos de derechas, ya sean de ámbito español o internacional.

Otro ejemplo, el Premio Nacional de Poesía se concedió a la también escritora gallega Chus Pato, abiertamente independentista, que escribe toda su producción poética en gallego e identificó la lengua castellana con el fascismo.

Un tercer ejemplo fue la concesión del Premio Nacional de Teatro al Teatro del Barrio, una iniciativa del dramaturgo, habitual de los círculos de extrema izquierda, Alberto San Juan, que impulsó junto con el actor (también conocido por su sectarismo de extrema izquierda) Willy Toledo.

Ambos fueron los que orquestaron la campaña del «No a la Guerra» en la gala de los Goya de 2003 que ha pasado a la historia como uno de los hitos del bochorno público en España.

La programación del Teatro del Barrio destaca por su apología de las banderas ideológicas de la izquierda, como la defensa de la okupación, los mensajes contra Israel, los ataques a la monarquía, el antiespañolismo o la ridiculización de los políticos de derechas.