Retrato de Pablo Picasso, por Dora Maar
Rembrandt, Monet y Chillida encabezan la Primera Mirada de TEFAF Maastricht 2026
La Primera Mirada abarca más de 3.000 años de historia del arte mediante piezas esenciales de arqueología y esculturas clásicas y contemporáneas
La Fundación Europea de Bellas Artes (TEFAF) ha dado a conocer este jueves una cuidada selección inicial de 43 piezas que formarán parte de la próxima edición de TEFAF Maastricht, una de las citas más relevantes del calendario internacional del mercado del arte.
La feria se celebrará entre el 14 y el 19 de marzo de 2026, aunque contará con una vista previa exclusiva por invitación los días 12 y 13 de marzo, pensada para coleccionistas, instituciones y profesionales del sector.
Bajo el nombre de Primera Mirada, esta propuesta anticipa el espíritu y la diversidad de la 39 edición del evento, con obras procedentes de disciplinas muy variadas, que van desde la pintura y el dibujo hasta la escultura, las instalaciones, la fotografía y las artes decorativas.
En total, TEFAF Maastricht reunirá a 278 galerías de 24 países de los cinco continentes, una presencia internacional que incluye ocho expositores españoles y tres procedentes de Hispanoamérica, lo que refuerza el carácter global de la feria.
Durante los ocho días de actividad, la programación se completará con un amplio calendario de charlas y encuentros concebidos para fomentar el diálogo entre visitantes y figuras destacadas del mundo del arte. Entre estas iniciativas figuran las Charlas de coleccionistas y el Encuentro con Expertos, un formato diseñado para facilitar el intercambio directo con los galeristas.
A ello se suma la tercera Cumbre TEFAF, prevista para el 16 de marzo y organizada en colaboración con la Comisión Nacional de los Países Bajos para la UNESCO, que llevará por título Más allá del impacto económico y se centrará en el valor social, cultural y sanador de las artes.
El núcleo más amplio de esta primera selección está dedicado a la pintura y a la obra sobre papel, con un recorrido que abarca más de seis siglos de creación artística, desde el Renacimiento hasta la actualidad. A través de estas piezas se pone de relieve cómo la imagen ha sido un instrumento fundamental para explorar cuestiones como la identidad, la emoción, la espiritualidad o la modernidad.
El conjunto incluye obras maestras del Simbolismo, el Impresionismo y el Expresionismo, con nombres de referencia como Odilon Redon, Berthe Morisot, Claude Monet, Max Pechstein, Ernst Ludwig Kirchner y Paul Gauguin, junto a la recuperación de autores históricos menos presentes en el circuito contemporáneo, como Jacob Jordaens o Giuseppe Bonito.
El dibujo ocupa asimismo un papel destacado como terreno de experimentación y virtuosismo técnico, representado por creadores como Bartolomeo Bandinelli y Dora Maar. En paralelo, la pintura moderna y contemporánea amplía el lenguaje visual hacia la abstracción, la gestualidad y la dimensión espiritual de la obra, con artistas como Arnulf Rainer, Léon Spilliaert, Emily Kam Kngwarray y Heisch.
La fotografía, por su parte, introduce nuevas lecturas sobre el cuerpo, la naturaleza, la memoria y el paisaje urbano a través de piezas de Robert Mapplethorpe, Sohei Nishino y el dúo formado por Anna y Bernhard Blume, reforzando el diálogo entre tradición y contemporaneidad.
En el ámbito de la escultura, la selección propone un relato material y simbólico de la forma tridimensional que se extiende desde la Antigüedad hasta el siglo XX. Destacan obras funerarias del mundo clásico y egipcio, como la estela ático-griega de Medeia o la estatuilla de Ptah-Sokar-Osiris, que ponen de manifiesto la dimensión ritual y espiritual de estas creaciones. El Renacimiento y la Edad Moderna están presentes a través de delicados relieves en cera y mármol, entre ellos el retrato memento mori de Matthäus Carl.
La modernidad escultórica se expresa con fuerza en trabajos de Barbara Hepworth y Eduardo Chillida, como Leku III, donde el espacio, el vacío y la relación táctil con la obra adquieren un protagonismo esencial, al que se suman bustos y esculturas en bronce de gran refinamiento técnico, como el retrato de Suzanne Lion realizado por Bourdelle antes de 1929.
Las instalaciones y propuestas conceptuales contemporáneas completan el recorrido con experiencias inmersivas que interpelan directamente al espectador. Es el caso de las vitrinas Necesidad VI de Berlinde De Bruyckere, que convierten el espacio expositivo en un ámbito íntimo donde se entrelazan vida, muerte y fragilidad corporal mediante materiales orgánicos, espejos y referencias religiosas.
Por último, las artes decorativas ocupan un lugar central dentro de Primera Mirada, al reivindicar la excelencia técnica y el valor artístico de objetos concebidos tanto para el uso cotidiano como para la contemplación.
Entre las piezas seleccionadas figuran porcelanas monumentales de Sèvres, cerámicas de Ladi Kwali y una obra del chileno Roberto Matta, platería ceremonial portuguesa e inglesa de los siglos XVI al XVIII y ejemplos refinados de mobiliario Art Nouveau italiano de Carlo Zen.
Esta relación entre lujo, simbolismo y artesanía se extiende a la alta joyería contemporánea, con creaciones de Margot McKinney, a encuadernaciones históricas de Sangorski & Sutcliffe y a objetos de diseño actual como Panel Lamp, además de tapices, iconos, manuscritos iluminados, mosaicos romanos y porcelanas chinas de exportación que testimonian siglos de intercambio cultural entre Oriente y Occidente.