La obra 'Sarcophagus Fragment'
El Met de Nueva York reivindica a Rafael y despeja las dudas sobre su autoría
‘Poesía Sublime’ reúne más de 230 obras y contrapone el trazo del maestro de Urbino al de su taller, con préstamos inéditos de España
El Museo Metropolitano de Arte (Met), en Nueva York, abre estos días sus salas a una de las grandes figuras del Renacimiento. La exposición Rafael: Poesía Sublime reúne más de 170 obras de Raffaello Sanzio (1483-1520) y propone una lectura amplia de su legado. No solo como virtuoso de la forma, sino como creador cuya obra sigue generando debate sobre la autoría y el papel de su taller.
La comisaria del proyecto, Carmen Bambach, subraya el objetivo de la muestra: aportar claridad sobre esa cuestión. La comparación entre dibujos preparatorios y obras finales permite, según explica, distinguir la huella directa del maestro. En esos trazos previos, afirma, se percibe una energía difícil de replicar. Una intensidad que no aparece en los trabajos de sus colaboradores.
El recorrido expositivo, que permanecerá abierto hasta el 28 de junio de 2026, es el primero de carácter integral dedicado a Rafael en Estados Unidos. Reúne 237 piezas procedentes de 62 colecciones internacionales. Entre ellas, 175 obras originales —pinturas y dibujos— que permiten seguir la evolución del artista desde sus primeros años hasta su etapa romana.
La obra 'Madonna of the Fish'
La exposición también confronta la llamada tríada del Renacimiento. Rafael, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel han sido tradicionalmente considerados los tres grandes nombres del periodo. Bambach recuerda que, durante siglos, Rafael fue visto como el modelo supremo. Sin embargo, la historiografía actual tiende a situarlo en un plano más equilibrado respecto a sus contemporáneos.
El arranque del recorrido lo marca un autorretrato de 1500, realizado cuando apenas era un adolescente. La obra revela ya un dominio técnico poco habitual a esa edad. A partir de ahí, la muestra traza una progresión que desemboca en su madurez artística en Roma, donde alcanzó algunas de sus composiciones más reconocidas.
Entre las piezas destacadas figura El Retablo Colonna, una de las pocas obras de este tipo conservadas en Estados Unidos. En ella, la Virgen y el Niño ocupan un lugar central, en una composición que combina la herencia de sus maestros con una estética más avanzada. El conjunto funciona como un puente entre tradición y modernidad.
La obra 'Raphael'
La presencia de las llamadas Madonas recorre buena parte de la exposición. Obras como La Madonna Alba reflejan un interés que trasciende lo estrictamente religioso. Son imágenes de fuerte carga emocional, vinculadas a la idea de maternidad. Una sensibilidad que algunos especialistas relacionan con la biografía del artista, marcada por la pérdida temprana de su madre.
Uno de los elementos más singulares de la muestra llega desde España. El Patrimonio Nacional ha cedido tres tapices vinculados a la colección de Felipe II, que nunca antes habían salido del país. Se trata de piezas extremadamente delicadas, cuya conservación exige condiciones muy estrictas de iluminación.
Para Bambach, estos tapices ofrecen una lectura narrativa del trabajo de Rafael. En ellos, la composición adquiere un carácter casi escénico. Destaca especialmente La Pesca Milagrosa, por su nivel de detalle y la claridad con la que se identifican los personajes. Una obra que, según la comisaria, revela la capacidad del artista para contar historias con precisión visual y sentido dramático.