El ministro de Cultura, Ernest Urtasun
Urtasun afirma que la presencia de Los Javis en Cannes es «mucho más importante que una final de Champions»
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha querido elevar el cine español tras su presencia en la sección oficial del Festival de Cannes, con obras de Pedro Almodóvar, Rodrigo Sorogoyen y Los Javis. Lo ha hecho con una comparación que ha generado debate: el impacto mediático de una final de la Liga de Campeones.
En una entrevista en TVE, el ministro ha afirmado: «A veces no le damos la importancia suficiente a este tipo de cosas, cuando un equipo español llega a la final de la Champions llena los periódicos y tres películas en competición oficial en Cannes es mucho más importante que eso». Y ha rematado: «debería dársele muchísimo valor».
Los Javis
La frase, lanzada en un contexto de celebración cultural, introduce sin embargo un contraste discutible: el deporte como fenómeno de masas frente al cine como industria cultural. No tanto por el valor del cine español en Cannes —indiscutible en términos de prestigio internacional— como por la jerarquía implícita que establece el ministro entre dos expresiones sociales con naturalezas y públicos distintos.
Cultura, orgullo y mensaje político
Urtasun también ha puesto en valor el discurso de Los Javis durante la presentación de La bola negra en Cannes, donde reivindicaron «un país que defiende su memoria democrática, una sociedad abierta y plural donde los derechos LGTBI están plenamente garantizados y donde se debe seguir luchando para pelearlo». El ministro ha añadido: «Me llena profundamente de orgullo».
El respaldo explícito a ese posicionamiento encaja con la línea política del Ministerio de Cultura, que ha insistido en el papel del audiovisual como herramienta de proyección internacional y también de relato social.
Un «momento dulce» con matices
Más allá del discurso, el ministro ha descrito el estado del sector como «absolutamente maravilloso; un momento muy dulce», en referencia al reconocimiento internacional del cine español y a las medidas de apoyo institucional, como la renovación del programa Cine Sénior.
Sin embargo, el énfasis triunfalista contrasta con un debate recurrente en la industria: la distancia entre los grandes escaparates internacionales y la realidad cotidiana de las salas, la financiación y la asistencia de público.