Roberto Benigni saluda al Papa Francisco en una imagen de archivoI
Roberto Benigni muestra su fascinación por la figura de San Pedro en un libro sobre el apóstol
‘Pedro. Un hombre al viento’ es el título del libro escrito por el cineasta
La editorial Albada acaba de publicar Pedro. Un hombre en el viento, el libro en el que el actor italiano Roberto Benigni se acerca a la figura del apóstol San Pedro y reconstruye su historia desde una perspectiva especialmente humana.
El relato, informa Efe, presenta a San Pedro como un hombre imperfecto, marcado por sus dudas, errores, virtudes y contradicciones, pero también como una figura decisiva en la Historia.
Benigni publicó originalmente la obra en italiano en 2025, en colaboración con Michele Ballerin, Chiara Mercuri y Stefano Andreoli.
A finales de ese mismo año se estrenó además la filmación de un monólogo protagonizado por el propio actor sobre la vida del apóstol. La producción lleva el mismo título que el libro y fue grabada en Roma, junto a la basílica de San Pedro.
La obra no busca presentarse como una biografía elaborada por un historiador ni como un ensayo escrito desde la perspectiva de un teólogo. Benigni plantea otro acercamiento.
Su propósito consiste en recorrer la vida de San Pedro tomando como punto de partida los textos de la Biblia, pero trasladando al libro la amenidad y la capacidad narrativa que caracterizan al Benigni actor.
La aproximación del intérprete italiano al apóstol parte también de una relación personal con el personaje que ha ido descubriendo. Benigni llega a asegurar que San Pedro se ha convertido en su mejor amigo. La razón la expone desde las primeras páginas de la obra: «Porque me he enamorado de él», escribe en el prólogo antes de comenzar a relatar su vida.
El actor explica que apenas existen datos sobre el San Pedro histórico. Sin embargo, considera que la situación es distinta cuando se atiende al personaje que aparece reflejado en los Evangelios. A su juicio, esa presencia permite conocerlo hasta el punto de convertirlo en el apóstol «mejor» conocido.
Ese conocimiento no se limita a los acontecimientos que protagoniza. Los textos permiten, según el planteamiento recogido en el libro, adentrarse también en su psicología y observar aspectos relacionados con su carácter, su manera de pensar y su comportamiento.
De este modo, aparecen tanto sus defectos como sus virtudes, componiendo el retrato de un hombre que no queda reducido únicamente a su condición de apóstol.
Precisamente son sus equivocaciones y limitaciones las que, en la mirada de Benigni, contribuyen a acercar a Pedro al lector. El actor pone el acento en un personaje que no comienza su recorrido acertando siempre ni comprendiendo inmediatamente aquello que sucede a su alrededor.
«Al principio no da ni una. No entiende nada, se equivoca, recapacita, vuelve a equivocarse... Es igual que nosotros», señala Benigni. Para el intérprete, esa sucesión de errores, rectificaciones y nuevas equivocaciones explica precisamente por qué Pedro puede convertirse en el apóstol más próximo a quienes se adentran en las páginas del libro.
Así, la imperfección ocupa un lugar central en la reconstrucción que propone Pedro. Un hombre en el viento. No se trata únicamente de recorrer los episodios de su vida, sino de mostrar a una persona con una psicología reconocible, capaz de equivocarse y volver a reconsiderar sus pasos.
Benigni también se detiene en lo que ocurre en Pedro cuando «algo pasa en su alma». Es entonces, según expone el actor, cuando puede apreciarse lo que él es capaz de hacer por Dios y, al mismo tiempo, lo que Dios puede hacer por él.
De esta relación surge otro de los grandes ejes de la obra: la capacidad de la misión de una persona para adquirir una dimensión histórica. El recorrido de Pedro permite así a Benigni mostrar cómo la misión de un solo hombre puede terminar cambiando la Historia del mundo.