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Imanol Pradales y el arquitecto Norman Foster en la inauguración del Museo de Bellas Artes de BilbaoEFE

Pradales pide elevar la cultura «al mismo nivel» que la vivienda

Así se ha expresado en la inauguración de la ampliación, bautizada Agravitas, del Museo de Bellas Artes de Bilbao, que ha supuesto unos 45 millones de euros y suma 6.000 metros cuadrados

El lendakari, Imanol Pradales, ha reclamado este lunes elevar la cultura «al mismo nivel» que la vivienda, la sanidad o la educación durante la inauguración del renovado Museo de Bellas Artes de Bilbao, a la que han asistido unas 800 personas.

«Hemos considerado el arte como algo accesorio», ha lamentado, «algo que se debe tener en cuenta cuando las necesidades verdaderamente importantes ya están cubiertas».

Por eso ha querido agradecer su labor a quienes «se rebelaron» contra esa idea y demostraron que el arte «no es un adorno» del que se pueda prescindir. Una ampliación, bautizada Agravitas, que ha supuesto unos 45 millones de euros y suma 6.000 metros cuadrados.

El lendakari ha definido el museo como un espacio «para conectar con nosotros mismos y con otros lugares del mundo», reservado al pensamiento, la belleza, la crítica y la imaginación, y ha recordado la respuesta del escultor Eduardo Chillida cuando se le preguntaba por su trabajo: «Yo no represento, yo pregunto».

Al acto, que ha recibido a Pradales con un aurresku de honor, han asistido la vicelehendakari, Ibone Begonetxea; la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe y el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto.

El evento también ha contado con la presencia del director del centro, Miguel Zugaza; los dos arquitectos responsables del proyecto, Norman Foster y Luis María Uriarte; Elena Foster, la coleccionista Patricia Phelps de Cisneros, la familia del mecenas Plácido Arango y el pianista bilbaíno Joaquín Achúcarro.

Entre las obras que han concentrado la atención de los asistentes en el nuevo Atrio Arriaga han figurado la escultura Bilbao, de Richard Serra; el Homenaje a Calder de Eduardo Chillida, y la Musa de Arriaga, de Francisco Durrio, que regresa al museo con la reapertura.