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La canadiense Anne Carson ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2026EFE

Anne Carson, Nobel de Literatura 2026, afirma en un artículo que tenía «resaca de Rosalía»

La pieza aparece en el último número de London Review of Books, donde analiza un concierto de la artista catalana al que asistió en Chicago

A Anne Carson , flamante Premio Nobel de Literatura, le gusta la cantante española Rosalía, pero no tanto. A grandes rasgos es lo que escribe en un artículo que empieza con «Tengo resaca de Rosalía...» en la revista London Review of Books tras asistir a un concierto de la catalana en Chicago.

«Con cada bocanada de aire, el público entero gritaba como si les arañara la columna vertebral con la uña, cada una de ellas. Esa voz lo puede todo», escribe sobre el efecto en el público, fascinada por su voz:

«La voz es un prodigio. Es un lugar común decir que el flamenco exige edad en la voz; su voz, todavía de algún modo luminosa como la de una adolescente, podría pasar de maravillosa a milagrosa en unos pocos años», un elogio diáfano con leves sombras.

Si es que se va a suponer que pasar «de maravillosa a milagrosa» esconde alguna reticencia. Los gritos del público llaman la atención de la canadiense: «Durante las dos horas que dura el concierto, todas y cada una de estas personas (excepto C. y yo) permanecen de pie en sus asientos y chillan sin parar. Jamás había oído un sonido igual».

Es la «adoración total» de los fans que Carson no siente. Y se pregunta: «¿Es el grito una respuesta al significado de las palabras?». Y se inquieta. Le parece «inquietante» la mezcla del pop con la emoción mística. Y se vuelve a preguntar: «¿Acaso esta religiosidad se basa en la fe?».

Y se responde: «No lo sé. Creo que a nadie le importa. Lo que la gente quiere contemplar es su faceta religiosa, abrumada y casi vencida por un torbellino de emociones». Habla del tinte «sadomasoquista» del movimiento y de la sexualización y del efecto de esto y de su voz en el público: «Les deja atónitos».

Escribe sobre su rostro, «su palimpsesto de amor perverso» y de la indiferencia que le produce el vídeo por la superficialidad: «No tengo que esforzarme. Y quería esforzarme, quería esforzarme por ella, estar a la altura de su heroísmo». Una de cal y otra de arena de Carson a Rosalía dentro de la admiración general:

«Nadie puede cantar tan fuerte, y sin embargo ella lo hace. Nadie puede bailar con tanta intensidad y durante tanto tiempo, pero ella continúa. Nadie puede sobrevivir a ser tan intensamente aclamado, pero somos nosotros quienes nos agotamos como esponjas al verla, con el corazón latiendo con fuerza, ligeramente temerosos de lo que vendrá después...».

Una crítica rendida sin perjuicio de las puntualizaciones y que concluye resumida con lo «innegable» de que «la gente está muy feliz. Es agradable ver a la gente tan feliz».