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El ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest UrtasunEuropa Press

¿Cuáles deberían ser las prioridades del nuevo ministro de Cultura si los españoles deponen a Sánchez?

El descontrol y desgobierno de Urtasun al frente del Ministerio de Cultura dejará a su sucesor un enorme trabajo por delante para poner orden en el caos dejado por el sanchismo en materia de cultura

El 29 de noviembre hay elecciones y, aunque las encuestas dan una clara ventaja a la derecha, analistas y expertos prefieren ser prudentes y no adelantar ningún resultado hasta que se cierren las urnas.

Con todo, si de las próximas generales sale un nuevo Gobierno presidido por Alberto Núlez Feijoo son muchos los retos que tendrá por delante para solucionar el caos que los ocho años de sanchismo han dejado en tantos ámbitos de la administración.

Una de las áreas donde mayor descontrol se ha vivido en estos ocho años de gobiernos de coalición de izquierda ha sido en el Ministerio de Cultura, primero con Miquel Iceta, luego con Ernest Urtasun.

¿Qué retos se encontraría un nuevo ministro de Cultura en caso de que Sánchez sea desalojado de Moncloa?

Quizás la prioridad más evidente sea la de devolver a la tauromaquia al lugar que debe ocupar en la cultura española.

El radicalismo ideológico del ministro Urtasun le ha llevado a perseguir la tauromaquia, a tratar de desprotegerla y avanzar hacia su prohibición, siguiendo los dictados de grupos radicales antitaurinos.

El futuro ministro de Cultura deberá empezar con algo tan simbólico como recuperar el Premio Nacional de Tauromaquia, eliminado por Urtasun.

Premios Nacionales ideologizados

Precisamente una de las prioridades del nuevo ministro de Cultura será devolver a los Premios Nacionales su sentido original, buscar premiar la excelencia, los ejemplos más relevantes de la producción cultural española y dejar de lado el sectarismo ideológico que ha llevado en los últimos años a priorizar premiados que encajen en los estrechos límites ideológicos de los partidos de la coalición de izquierdas, buscando un artificial gran número de premiados en lenguas cooficiales.

El descontrol de la Biblioteca Nacional

La Biblioteca Nacional es uno de los buques insignia de la cultura española. En sus muros se custodian algunos de los tesoros más relevantes de la lengua española y su buen funcionamiento es esencial para el estudio e investigación de nuestra lengua y nuestra literatura.

Y es precisamente en la gestión de la Biblioteca Nacional y sus problemas donde el ministro Urtasun mostró una mayor incompetencia.

Premio fue el escándalo de las goteras en el último trimestre de 2023, cuando unas lluvias torrenciales causaron una inundación en la sala María Moliner provocando serios daños en varios de los ejemplares custodiados.

La imagen de los funcionarios de la Biblioteca protegiendo los libros con paraguas, chapoteando con «katiuskas» por los pasillos de la Nacional, fue una imagen tan lamentable que sorprende que el ministro no dimitiera entonces.

Tras días restando importancia al incidente, el ministro reconoció, finalmente, un problema estructural que afectaba a las bajantes del histórico edificio del Paseo de Recoletos.

El Ministerio anunció entonces una inversión de 2 millones de euros en un plan que muchos tildaron de mero parche, sobre todo cuando el mismo Ministerio anunció poco después una partida de 20 millones de euros para la Biblioteca Pública del Estado en Tarragona. El desastre en la Nacional se hizo tan evidente que al final el Ministerio decidió aumentar la inversión a algo más de 8 millones de euros.

Descolonización de los Museos Nacionales

El nuevo ministro de Cultura deberá «descolonizar» los Museos Nacionales dependientes del Ministerio de la colonización ideológica de Urtasun para, paradójicamente, descolonizarlos. Suena a trabalenguas, pero realmente el despropósito al que se llegó con el proceso descolonizador de las colecciones de los Museos Nacionales impuesta por Urtasun es tan demencial que no hay por donde cogerlo.

Nada más llegar al Ministerio, Urtasun anunció un plan piloto para descolonizar los Museos de América y Antropología. El nuevo ministro deberá cancelar ese plan y devolver a los Museos a su proyecto científico y didáctico original, sin ideologías.

Asimismo, el sucesor de Urtasun deberá reivindicar la Hispanidad y dejar de asumir las doctrinas de la leyenda negra antiespañola para contentar a los regímenes bolivarianos indigenistas de extrema izquierda, como el Gobierno de Claudia Sheinbaum en México.

Reformular el Centenario de la Generación del 27

Aunque los planes para la celebración del Centenario de la Generación del 27 están ya muy avanzados y hay poca maniobra para enderezar el rumbo, lo cierto es que el ministro de Cultura tendrá la responsabilidad de pulir el programa ideado por Urtasun eliminando el adoctrinamiento y el sectarismo que han desvirtuado la celebración de le efeméride.

Para empezar, el nuevo equipo de Cultura deberá hacer justicia a quien fue elemento aglutinador, mecenas y principal impulsor de la Generación del 27, el torero Ignacio Sánchez Mejías, excluido por Urtasun por su sectarismo antitaurino.

Reformar el INAEM

El descontrol en el Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (INAEM) es absoluto, y prueba de ello fue la gestión del caso del exdirector de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, Lluís Homar.

Retrasos en el pago de nóminas a intérpretes, choques con los sindicatos por el proyecto de reforma del INAEM que el Ministerio ha tratado de imponer en contra de criterios técnicos, conflictividad laboral… El sucesor de Urtasun tendrá que poner orden en el INAEM y, sin duda, será una de las patatas calientes más gordas que le dejará el portavoz de Sumar en el Ministerio.