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Cubierta de 'El esplendor de los mares'Edebé

`El esplendor de los mares´: entrañable novela para toda la familia, Premio Edebé de Literatura Infantil 2026

Encantadora historia que combina aventura, humor y memoria histórica para reflexionar sobre los vínculos familiares y el legado de quienes vivieron el exilio

En esta novela nos encontraremos a un magnífico personaje, una abuela a la que se ha encomendado cuidar de sus dos nietos pequeños, mientras su madre está de gira por Hispanoamérica. El choque generacional entre ellos es enorme, y su nieta mayor tiene encontronazos con ella a cada momento, reivindicando su libertad.

Ilustraciones de María Brenn
Edebé (2026). 252 páginas

El esplendor de los mares

Paloma Bordons

La abuela de Pau y Tella es una mujer ya bastante mayor que de niña se vio forzada a exiliarse a Argentina en plena Segunda Guerra Mundial, escondida en la bodega de un petrolero británico. Ahora, tantísimos años después, se lanza a la aventura de repetir el viaje, un crucero inesperado, esta vez en un pequeño camarote de un trasatlántico, «El esplendor de los mares». No lo hará sola, sino acompañada por sus nietos, que están deseando reencontrarse con su madre por Navidad. La abuela, por su parte, pretende revivir momentos de su viaje y de su juventud en el exilio.

La abuela, nada extraño, contrasta constantemente la infancia que ella vivió, sin nada, pero feliz, con todas las comodidades con las que se crían los niños actuales, que viven entre algodones sin que les falte nada. Como vemos, un tema que se ha repetido bastante en las últimas reseñas publicadas, como en el actual premio Barco de Vapor, La memoria de las bicicletas.

Con lo que no cuenta la buena mujer es con indisponerse la primera noche en el barco y pasar el resto de la travesía postrada en la cama y prácticamente invalidada para el cuidado de sus nietos. Estos tienen que buscarse la vida en el barco a fin de poder comer y pasar las largas jornadas en ausencia de un adulto que vele por ellos. Sin embargo, cada noche, después de múltiples sucesos y aventuras que vivirán, vuelven al camarote con su abuela quien, desde la inmovilidad de su cama, les entrega las pequeñas cuartillas que ha redactado. Estas constituyen sus memorias de infancia y juventud y son un precioso legado con la memoria que une a las distintas generaciones y refuerza el importante vínculo familiar.

Esta lectura nocturna conseguirá hacer dormir al pequeño de los hermanos, pero, sobre todo, cambiar la mentalidad de Tella respecto a su abuela; así como rescatar parte de la memoria histórica de los exiliados de guerra, ante todo de aquellos que eran niños cuando tuvieron que huir y se enfrentaron a condiciones pésimas durante su supervivencia y a un miedo atroz en el camino.

Estas páginas que la abuela mecanografió con una antigua máquina de escribir son «La travesía», la magnífica historia intercalada en la novela infantil, que constituyen las memorias del exilio: el viajar de polizón en un barco inglés cargado de rudos marineros que solo hablan inglés, el ataque nocturno de los alemanes en medio de las oscuras aguas del mar, la buena acogida de los argentinos…

Los temas principales que el lector se encontrará en esta lectura son la amistad y el amor en la familia, la educación moral y cívica, así como el importantísimo y muy necesario tema del respeto por los mayores, su salud, sus cuidados, y su memoria. Por todo ello, sería un libro que fácilmente se podría recomendar en los colegios, en los cursos de finales de primaria y primer ciclo de Educación Secundaria (de 10 a 14 años), en donde se podrían trabajar temas de lengua y literatura, historia y, sobre todo, valores cívicos y éticos.

Considero que esta novela de aventuras, humor, recuerdos y gran emoción a lo largo de todas sus páginas es una grata lectura para cualquier niño y joven, pero también va a ser del agrado de cualquier adulto al que no le importe volver a la infancia, a la imaginación, a los juegos, al cariño familiar y a la fraternidad. Es una bonita lectura que intercala aventuras infantiles y pequeñas travesuras con memorias de la infancia y de la guerra, escrita con un vocabulario sencillo y amable. Además, al final de la novela, encontraremos actividades variadas y educativas muy bien preparadas a fin de poner en marcha la imaginación de los niños que se hayan leído este libro.