Los jugadores del Real Madrid Mario Hezonja (i) y Trey Lyles (d) luchan un rebote durante un partido de esta temporada
Los problemas que no puede repetir el Real Madrid de baloncesto en el mercado si quiere volver a ganar títulos
Los blancos cierran una temporada sin títulos 16 años después
Una leyenda del fútbol croata desvela el futuro de Modric: «Va a volver al Real Madrid»
Desde el año 2010 el Real Madrid siempre había sido capaz de levantar al menos un título por temporada. Tras la llegada de Sergio Scariolo al banquillo y siete fichajes alguno de máximo nivel , todo hacia presagiar que no iba a ser el año donde se cortase esa racha de 16 años, pero ha terminado el curso sin un solo título y con una eliminación bochornosa en los cuartos de final de la Liga Endesa.
El balance final es demoledor. Derrotas en las finales de Supercopa, Copa del Rey y Euroliga y para rematar la prematura eliminación en los cuartos de final de la Liga Endesa contra Laguna Tenerife. Un suspenso absoluto para una plantilla construida a golpe de fichajes y presupuesto.
Lo más preocupante no es únicamente el resultado, sino la sensación de que el proyecto ha perdido el rumbo. El Real Madrid ha realizado 15 fichajes en las dos últimas temporadas y a penas cuatro aprueban. Usman Garuba, Andrés Feliz, Trey Lyles y con matices, Chuma Okeke. El resto se mueve entre la decepción, la irrelevancia y el error de planificación.
El caso más evidente es el de Thèo Maledon, llegó como la gran estrella del verano, el jugador llamado a marcar diferencias y elevar el nivel competitivo del equipo. Sin embargo ha estado a años luz de sus expectativas. Únicamente ha dejado pequeños destellos pero nunca ha llegado a asumir el liderazgo que se le le pedía, una actuación insuficiente para un fichaje de ese nivel.
La gestión deportiva también necesita una revisión a fondo. Jugadores como David kramer o Gabriele Procida a penas han tenido oportunidades para demostrar si realmente valen para este equipo, mientras otros de los refuerzos han desaparecido sin dejar huella. Alex Len no convenció, Yurtseven apenas tuvo tiempo para aportar y Mady Sissoko fue testimonial. La sensación es de improvisación constante en la construcción de la plantilla.
Por su parte, Scariolo tampoco sale indemne. Aunque heredó parte de los problemas estructurales, no ha encontrado solución a los problemas en el momento decisivo de la temporada. El Madrid terminó la temporada dando señales de agotamiento, perdiendo los últimos cinco partidos de temporada regular y derrumbándose en el momento decisivo. La eliminación ante Laguna Tenerife, además, se produjo perdiendo dos partidos en el movistar Arena, habitualmente un fortín para los blancos.
Esta temporada han demostrado que siguen dependiendo de sus tres grandes estrellas de los últimos años. Sin Campazzo, Tavares y Hezonja el Madrid es un equipo totalmente diferente y de mucho menor nivel competitivo. La lesión de Tavares previa a los playofs de la Euroliga, marcó antes y un después en el de venir de la temporada, parte de la temporada dónde el Madrid no ha sido capaz de encadenar varias victorias consecutivas y que ha condenado al equipo al fracaso.
Si todo eso se junta con que Campazzo y Hezonja han llegado destrozados al final de tempoarda, porque han tenido que sostener al equipo el resto del año, pasa lo que en algún momento tenía que pasar. 16 años después una temporada en blanco.