Oliver Solberg perdió el Mundial de Rally a 100m del final
El dramático final del Mundial de rally: el líder se sale de pista a falta de 100m y su rival lo acaba ganando
Oliver Solberg tenía todo hecho para proclamarse campeón del mundo, pero se confió en exceso y a falta de tres curvas para el final perdió el control de su coche y se quedó sin la victoria
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En un Mundial de rally, donde todo se suele decidir por pequeños detalles, nunca se puede dar nada por sentado. Un mal giro o un exceso de confianza te puede hacer perder todo y si no que se lo pregunten a Oliver Solberg.
El piloto sueco de 25 años, hijo del mítico Petter Solberg, que fue campeón del mundo en dos ocasiones, tenía todo hecho para llevarse la victoria en el rally de Italia-Cerdeña, una de las citas más míticas del calendario, y completó un gran fin de semana.
Sin embargo, todo acabó saltando por los aires. Oliver se confió en exceso y, cuando le quedaban tres curvas para cruzar la línea de meta (unos 100 metros), el piloto sueco perdió el control de su coche en el último tramo del recorrido y su vehículo se fue largo.
Las caras de los integrantes del equipo de Solberg eran un auténtico poema. No se creían lo que acababan de ver y esa dramática e inesperada situación fue aprovechada por Elfyn Evans y su copiloto Scott Martin, que marchaba en segunda posición y fue el que acabó cruzando la línea de meta en primer lugar, lo que le dio la posibilidad de celebrar un título Mundial con el que no contaban en absoluto.
Los británicos se subieron a lo más alto del podio y lo vivido por Solberg recordó (y mucho) a lo que le pasó a Carlos Sainz el 24 de noviembre de 1998, cuando el motor de su Toyota Corolla dijo basta a 500m de meta y le pidió de forma encarecida y a gritos a Luis Moya, su copiloto en aquel Mundial, que hiciera todo lo posible por arrancar el coche para intentar llegar al final en primera posición.