Los jugadores de la selección española celebran un gol en el Sánchez-Pizjuán
El Sánchez-Pizjuán exige que la final del Mundial 2030 sea en España: «Por historia y por pasión»
El estadio lució varias lonas con un mensaje muy claro a la FIFA: que la gran final de la próxima Copa del Mundo sea en España
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El Ramón Sánchez-Pizjuán exigió, como lo hace todo el país, que la final del Mundial 2030 se juegue en España y no en Marruecos. La visita de la selección española a Sevilla estuvo acompañada de un ambiente especial en las gradas y de una reivindicación que pudo leerse claramente en los dos fondos del estadio.
Aficiones Unidas desplegó dos grandes pancartas con un mismo objetivo. En una de ellas se podía leer «Por historia y por pasión, la final 2030 en España», mientras que la segunda lanzaba un mensaje todavía más directo: «2030: la final en España». Ambas reivindicaciones aparecieron también traducidas al inglés, ampliando así el alcance de la petición.
No fue el único elemento que convirtió la noche sevillana en una fiesta. Antes del partido, el Pizjuán se vistió de gala para recibir a la campeona del mundo. La afición sevillista respondió a la presencia de España con un espectacular recibimiento. El himno nacional sonó interpretado en directo por la Banda de Cornetas y Tambores de la Centuria Romana Macarena, mientras las gradas acompañaban una puesta en escena marcada por la identidad de la ciudad.
Uno de los momentos más destacados llegó con el tifo «Reyes del Mundo», una composición que sirvió para homenajear tanto el reciente título mundial conquistado por España como a la propia Sevilla. La historia de la ciudad, el Guadalquivir y el sentimiento de su afición estuvieron presentes en el mosaico desplegado en el Sánchez-Pizjuán.
Además, en otro homenaje tanto a la ciudad de Sevilla como al equipo que lleva el mismo nombre, apareció sobre el césped una figura muy vinculada a la historia de la selección: Jesús Navas, campeón del mundo en 2010, que fue el encargado de llevar la Copa del Mundo hasta el terreno de juego para después dársela a Rodri Hernández, que se la ofreció a todo el Sánchez-Pizjuán.
La final de 2030, todavía sin sede
Más allá de la fiesta, las pancartas de Aficiones Unidas recordaron que existe una cuestión pendiente alrededor del próximo Mundial. España, Portugal y Marruecos serán los países organizadores de la Copa del Mundo 2030, pero la FIFA todavía debe determinar dónde se disputará la gran final, aunque solo España y Marruecos aspiran a ella.
España no se imagina otro escenario que no sea albergar la final del Mundial y para ello cuenta con dos estadios del máximo nivel: Santiago Bernabéu y Camp Nou. La idea inicial era que el partido se disputara en la casa blanca, como ya sucedió en el Mundial de 1982, pero tampoco está descartada la opción de que se juegue en Barcelona.
Marruecos también mantiene su aspiración. El país norteafricano pretende que la final se dispute en el futuro Gran Estadio Hassan II de Casablanca, cuya construcción está llamada a convertirlo en uno de los grandes recintos deportivos del mundo, con capacidad para 115.000 espectadores. Ante esto, Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha transmitido tranquilidad y ha reclamado confianza en las gestiones que se están realizando para que el encuentro más importante del Mundial termine celebrándose en España.