¡Mangamos a los checos, iban de blanco!
Ya ven. Sí, sí. Le mangamos con 2-1 a uno de blanco, es bonito conservar las tradiciones. Y a Santi Denia, uno de los nuestros, seleccionador visitante. ¡Qué cosas!
Esta no la habíamos visto. Los suplentes de Chequia en casa, 2-0 al descanso, una superioridad aplastante y nos empataron sólo momentáneamente porque les hicimos un mangazo limpio y magnífico. Para que plantaran tiendas en la Puerta del Sol de Praga. ¡Ave María Purísima!
Ya ven. Sí, sí. Le mangamos con 2-1 a uno de blanco, es bonito conservar las tradiciones. Y a Santi Denia, uno de los nuestros, seleccionador visitante. ¡Qué cosas!
Tradición es también que sale Merino cerca del final y marca para mantener que España juega y gana. La diferencia en el marcador está en si se aburre más o menos, y esta vez la segunda parte les pesó mil toneladas. Bueno, la segunda parte España no la jugó.
Pero gana y gana y vuelve a ganar, un beso Luis Aragonés. Si se pone, partido no hay. Partido, lucha entre dos equipos con posibilidades de victoria. Una cierta igualdad se da ante tres, cuatro rivales, no más. Ha acabado con el sufrimiento, eso tan futbolero. ¿Desde cuándo no ve usted un partido de la selección con el alma en vilo? Hasta se echa de menos.
Esta vez con nueve novedades respecto al que tumbó a Croacia. Siete le hizo Inglaterra, por cierto. Nueve supone un equipo nuevo. Con una peculiaridad, llega Fran García la noche antes, sale y parece que lleva cinco años en el equipo. Equipo nuevo de salida no pareció.
El caso es que con unos u otros el resultado no cambia. El único misterio es por cuántos ganarán los ‘coloraos’. Así, van pasando las jornadas, unos con partidos oficiales, otros con sus amistosos. Cuatro hizo Brasil a la India. Ves a unos y otros y miras hacia adelante. Por edad de los futbolistas, por calidad, cualquier sueño está permitido aquí.
Los más osados hablan de Mundial más Nations y ojito con la Eurocopa de 2028. Aquello de 2008-2010-2012, Euro/Mundial/Euro: muy excitante.
Y además está el momento de muchos de los mejores. Alemania, Italia, Argentina y Brasil tienen trae para rato. Durante años las mayores potencias de aquí y de allá, primerísimo mundo futbolístico.
Lo suyo ahora es de lágrima en brasileños, alemanes e italianos, mientras Argentina se dispone a jugar su partido más terrible: vivir sin Messi. España es tan superior en el juego como en el ánimo. Y además, nos pitan como lo que somos: campeones del mundo. Eso va con las medallas.
Partido en Croacia y volverán Liga y Champions. Jugar, jugar y volver a jugar. No tengo claro si Chequia juega con el Villarreal y en la Champions, el Liverpool recibe a San Lorenzo de Almagro. ¡Sobra tanto partido absurdo!