Joan Laporta, presidente del Barça, y Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA
La UEFA no ha recibido ninguna información de la RFEF sobre el «asunto Barcelona» desde que estalló el caso
Nyon esperaba alguna investigación procedente de España y ahora pide tranquilidad porque debe analizar toda la información enviada por el Real Madrid
Laporta reacciona al escándalo del City y asegura que el Barça «será absuelto» del caso Negreira
La Unión Europea de Fútbol Asociado no ha recibido ni una sola información por parte del Gobierno español, del Consejo Superior de Deportes, de la Federación Española de Fútbol y de la Liga Profesional desde que el «asunto Barcelona» se hiciera público hace 44 meses. El ente presidido por Ceferin abrió entonces expediente disciplinario sobre «el caso de corrupción más grave que ha existido nunca», palabras pronunciadas por el máximo dirigente del balompié continental al conocer el escándalo. Pero España, desde el Gobierno al CSD pasando por la Federación y la Liga, no han hecho investigaciones a la Federación para que esta las enviara a la UEFA. Nadie ha hecho nada.
Desde el organismo del balompié continental advierten que «no se puede culpar a la UEFA de un retraso» en un veredicto de este caso de «presumible corrupción deportiva», porque la primera instancia que debería haber actuado es la nacional y a todos los niveles, desde el Estado hasta las entidades futbolísticas españolas, dada la gravedad del caso. La FIFA esperaba recibir información de la Federación y de la Liga, pero vivió el «silencio stampa». Este mutis por el foro ha supuesto que desde España se han puesto mil palos en las ruedas para que el proceso disciplinario no avanzara y quedara olvidado, prescrito mediáticamente. La jugada no les ha salido.
La «pasión turca» contra todo un sistema arbitral corrupto en su país y sobre todo la actuación de Inglaterra contra la corrupción del Manchester City han generado una corriente de limpieza futbolística que dispara directamente a España y al Barcelona. El argumento de la prensa europea es contundente: si Inglaterra descabeza al poderoso City dirigido por los Emiratos Árabes Unidos, el primer gran culpable de los precios impagables del fútbol mundial, la UEFA debe actuar contra el Barcelona porque protagoniza «un caso de corrupción muy claro y simple, sin sutileza alguna, sin testaferros», señala una fuente de Nyon.
El Barcelona «pagó 8,4 millones de euros al vicepresidente de los árbitros españoles» durante este siglo «para conseguir un interés evidente». La prensa inglesa va a atacar por este flanco. El «matter Barcelona» se ha internacionalizado ya y va a ser noticia mundial en paralelo a la del City. En Brasil y en otros muchos países de América se habla ya de «la corrupción deportiva del fútbol europeo que atañe al City, al Barcelona y a Turquía».
La RFEF debe informar a la UEFA
El lector debe saber que «la apertura de un expediente indisciplinario» por parte de la UEFA por «presunta corrupción deportiva» significa que la Federación afectada debe informar cada mes del resultado de las informaciones e investigaciones que debe estar realizando. La UEFA reconoce una verdad que dice demasiadas cosas: «No hemos recibido un solo informe desde España durante estos tres años, ni de la Federación ni de nadie». La Liga, el propio Comité Técnico de Árbitros y por supuesto el Gobierno español también podían haber comenzado una investigación. No se ha hecho nada durante estos 44 meses. Louzán y Tebas no han hecho nada. Tebas solo indica por su interés particular que el Barçagate «está prescrito». Será según la Ley del Deporte española. No prescribe en la Justicia ordinaria y sobre todo no prescribe en la UEFA ni en la FIFA.
El primer organismo futbolístico del continente sabe por qué el CSD, la Federación y la Liga no le envían ninguna información del Barçagate ni ejecutan ninguna investigación desde España. Conoce muy bien el caso y lo que ha sucedido en estos 44 meses. Sabe que el Gobierno español, la Federación y la Liga han dejado todo en manos de la Justicia española. Sabe muy bien que van cuatro jueces en estos 44 meses, presionados políticamente hasta la excedencia o el abandono del caso. Por eso, y con mayor celo si es posible, «la independencia del veredicto de la UEFA es y será total», subrayan desde Suiza. Lo que diga una justicia nacional y en este caso la Justicia española no les afecta.
Laporta, junto a Ceferin y Al-Khelaifi en el palco de Montjuic
Desde Nyon han estudiado y observado detalladamente el proceso del «asunto Barcelona » desde que se abrió el expediente hace más de tres años. No les ha sorprendido, pero sí recalcan que solo la principal víctima del Barçagate, el Real Madrid, es quien ha denunciado esta «presumible corrupción deportiva que nos parece muy clara, pero será el Comité de Ética quien decidirá». Desde UEFA analizan que únicamente el Real Madrid ha denunciado y que no ha tenido el amparo ni de la Federación ni de la Liga, que teóricamente tendrían que haber actuado, porque esa «presunta corrupción muy grave de un solo club, el Barcelona, perjudicó a todos los demás equipos».
Esta postura de Federación y Liga defendiendo a un solo equipo, el acusado, y no defendiendo a todos los demás equipos, que son los perjudicados, «sí que choca aquí», en Nyon. Es toda una paradoja para la UEFA. Con el mismo argumento, les parece extraño que el Atlético y otros muchos clubes españoles, que también deberían sentirse perjudicados por este «matter Barcelona», no hayan abierto la boca ni denunciado nada.
Louzán nunca habla del caso
En la sede de la Unión Europea de Fútbol Asociado están muy enterados de todo. Llevan varios meses estudiando las 50.000 páginas del informe del Real Madrid sobre los arbitrajes sufridos durante todo este siglo, porque la documentación se extiende hasta este año. El Real Madrid especifica que también ofrece a la UEFA toda clase de documentación de los arbitrajes sufridos desde 2018, cuando Negreira dimitió, hasta hoy, porque los colegiados que han convivido y progresado con Negreira han seguido perjudicando al equipo blanco periódicamente hasta hoy. Quedan veinte hombres de la era Negreira que trabajan en el Comité Técnico de Árbitros.
Desde Nyon se conocen perfectamente todas las aristas del Barçagate. No han estado desconectados del litigio. Todo lo contrario. El hecho de realizar ahora un comunicado oficial sobre el «asunto Barcelona» y ese profundo informe arbitral del Real Madrid dice mucho sobre la relevancia del conflicto. La UEFA no publica comunicados si no tiene cosas importantes que decir. Hace unos meses informó oficialmente del regreso del Real Madrid al seno del organismo del balompié europeo y ahora ha hecho otro comunicado diciendo que estudiará el caso del Barcelona y Negreira y que tiene toda la documentación enviada por el Real Madrid.
En Nyon conocen todos los movimientos, inactividades y situaciones del litigio. Y les ha parecido curiosa una realidad. El presidente de la Federación «nunca pronuncia las palabras Barcelona y Negreira, no quiere mencionar nada sobre el tema». Es acorde con su negativa a investigar el escándalo. Niega la mayor. Florentino Pérez le pide a Louzán que actúe y el presidente de la Federación le contesta que «se olvide de Negreira». El Comité de Ética de la UEFA no lo ha olvidado. Y decidirá.