Vista panorámica del estadio Santiago Bernabéu
La ofensiva de Madrid y Barcelona ante la FIFA para evitar que Marruecos se lleve la final del Mundial
La Federación ha insistido en que la final se debe de jugar en territorio nacional y cree que, a nivel organizativo, Madrid y Barcelona ganan por goleada a Casablanca
La FIFA y asegura que la decisión sobre la final del Mundial de 2030 «se tomará en su debido momento»
Faltan tan solo unos meses para saber dónde se jugará la final del Mundial 2030, torneo al que España acudirá como vigente campeona, y, a día de hoy, no hay nada claro al respecto.
Marruecos está presionando al máximo para llevar la final al Gran Estadio Hassan II de Casablanca, que tendrá una capacidad de 115.000 espectadores, pero España como país también la quiere y no han sido pocas las declaraciones que ha hecho al respecto Rafael Louzán.
El presidente de la RFEF no se ha cansado de repetir que dicho partido se debe de jugar en territorio español y, en ese sentido, las ciudades que más opciones tienen de albergar dicho partido son Madrid (Santiago Bernabéu) y Barcelona (Camp Nou), pero la decisión final la tomará Gianni Infantino, que buscará salir reelegido como presidente en el Congreso de la FIFA que se celebrará en marzo de 2027 en Rabat, una elección que tampoco pasó para nada desapercibida.
El anuncio definitivo se espera que se produzca a finales de este año. Lo que está claro es que se está llevando a cabo un pulso entre tres ciudades y tanto Madrid como Barcelona están haciendo todo lo posible por convencer a Infantino, cada una con sus argumentos.
El Bernabéu cuenta con más de 80.000 espectadores, el mínimo establecido por la FIFA para albergar la final del Mundial, ya sabe lo que es acoger grandes eventos deportivos y a eso hay que sumarle que las infraestructuras de Madrid como ciudad son inmejorables.
Una imagen del Gran Estadio de Casablanca desde el cielo
Por su parte, el Camp Nou acogerá a más de 100.000 personas, y desde el Ayuntamiento de Barcelona se ha dejado claro en más de una ocasión que cuenta con una gran capacidad organizativa, algo que fue apreciado por la UEFA a la hora de darle la final de la Champions de 2029.
La RFEF tiene claro que la final se debe jugar en España, un país altamente desarrollado en cuanto a logística, y piensa que, en ese aspecto, gana por goleada a Marruecos, que ya acogió la Copa África y dejó bastante que desear a nivel organizativo pese a la modernidad de sus estadios.
En definitiva, la pelea por la final del Mundial 2030 sigue activa y, de aquí a que se tome la decisión, tanto las instituciones españoles como las marroquíes van a seguir con una guerra particular que ya lleva meses librándose y que tiene a todo el mundo del fútbol pendiente del OK de Gianni Infantino, que buscará ser reelegido como máximo responsable del balompié mundial en el mencionado congreso de la FIFA que tendrá lugar en marzo de 2027.