Los jugadores del Real Madrid celebran el 3-4 ante la Roma
El dilema de Mourinho: los cambios obligados en el Real Madrid tras el punto de inflexión en Roma
El equipo merengue firmó una remontada express que puede cambiar muchas cosas, pero que evidencia la necesidad de agitar el avispero
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Estalló la locura en el Olímpico de Roma porque salió ese Real Madrid «invencible», el de las grandes noche europeas. Fue otro partido inolvidable, de esos que pintaban feo feísimo, pero que acaban valiendo otra página dorada en la historia del club más laureado del mundo. Pudo además ser el punto de inflexión que necesitaba el equipo esta temporada y también José Mourinho, que cambió el rumbo del duelo por completo con los cambios.
Perdía por 3-1 el Real Madrid en el minuto 83 y en el 90 ganaba por 3-4. Difícil de creer, pero sucedió y el equipo merengue se marchó de Roma con pleno en la Champions y habiendo sacado uno de los compromisos más complicados que tienen en esta fase de liga. «El top 8 es una obligación», aseguran en Valdebebas. Van por buen camino y tienen motivos para ilusionarse por todo el talento que emergió desde el banquillo.
El once tipo de José Mourinho de momento no está funcionando. Ese doble pivote Valverde - Tchouaméni de momento parece inamovible para el entrenador de Setúbal, pero no está sirviendo para sostener al equipo. Son muchas las críticas que reciben hasta el punto de que ya se ha vuelto a barajar la opción de que el uruguayo regrese al lateral derecho. A él no le gusta, pero tanto contra el Villarreal como frente a la Roma fue con Valverde en el carril derecho cuando mejor jugó el Real Madrid.
Y es que si alguien cambió el partido frente a la Roma ese fue Arda Güler. El turco tiene magia y puso a jugar a los merengues. Sorprendió su ausencia en el once titular, pero saliendo desde el banquillo también fue decisivo y, junto a Endrick, se inventó una remontada que parecía imposible. Puso patas arriba el Olímpico de Roma con una asistencia y media (Espí cazó un rebote de Endrick a pase del turco) y confirmó que hoy por hoy es clave en este equipo. En lo que va de temporada ha disputado 457 minutos y lleva un gol y cinco asistencias.
Bernardo Silva pide hueco
Otro jugador que salió reforzado de Roma es Bernardo Silva. El portugués ha desaparecido de las alineaciones, pero el Real Madrid le necesita. Ha pasado de ser titular en tres de los primeros seis partidos a jugar tan solo ocho minutos en los últimos tres duelos. En la Ciudad Eterna cambió la cosa y jugó más de 20. A sus 32 años es posible que no esté para disputar los 60 partidos de la temporada, pero con él en el campo el equipo blanco juega mejor y es más protagonista del balón.
Después están Carlos Espí y Endrick, los suplentes de Mbappé. Tanto español como brasileño saben que apenas van a tener partidos donde sean titulares. Lo asumen porque es mejor la calidad de minutos que la cantidad. Ambos se han confirmado como una auténtica garantía cuando al equipo merengue le toca remontar. Espí, como quien no quiere la cosa, ya lleva tres goles, todos ellos decisivos. Por su parte Endrick, que se rumoreó con su salida en invierno, fue el MVP ante la Roma y reclamó más minutos.
Y es que la remontada en Roma evidenció que el Real Madrid atesora mucho talento tanto en el once inicial como en el banquillo. El último en confirmarse como titular ha sido Yan Diomande, que completó seis regates de siete y provocó cuatro faltas. Además no negocia un esfuerzo en defensa. «Es una bestia», reconocen en Valdebebas. También es un soldado de Mourinho. Todos lo son y ahora Güler, Bernardo Silva, Espí y Endrick le obligan a tomar decisiones difíciles. A pensar en posibles cambios. Veremos.