El Real Madrid sumó un nuevo triunfo como local en la Champions
Real Madrid 4-1 RB Leipzig
El Real Madrid sigue intratable en Champions y llega al clásico con la moral por las nubes
El equipo de José Mourinho derrotó con contundencia al Leipzig y sumó un nuevo triunfo en la Champions, lo que le permitió conseguir el pleno de puntos
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El Real Madrid se ha marcado como objetivo acabar la fase de clasificación de la Champions entre los ocho mejores y, tras tres partidos, ya puede decir que, por el momento, va camino de cumplir ese deseo. Todo le sale a pedir de boca al conjunto blanco en Europa y ya son nueve puntos de nueve posibles los que ha sumado tras vencer a Inter, Roma y Leipzig.
Más de un mes después, el himno de la Champions volvió a sonar con fuerza en la megafonía del Santiago Bernabéu y lo hizo para acoger el Real Madrid - RB Leipzig correspondiente a la tercera jornada de la fase liga de la máxima competición continental, un encuentro de especial importancia para los hombres de José Mourinho, los cuales habían deslizado en la cocina de Valdebebas su deseo de acabar la fase de clasificación dentro del top-8.
El madridismo tenía ganas de volver a presenciar un duelo de Champions y, para tratar de vencer al Leipzig, Mou apostó por dar continuidad al once que le venía funcionando últimamente, aunque con unos ligeros retoques pensando en el clásico del próximo domingo ante el Barcelona, lo que hizo, por ejemplo, que el doble pivote estuviera formado por Camavinga y Bernardo Silva, que en el lateral izquierdo estuviera Carreras en lugar de Cucurella y que en el extremo de esa misma banda el titular fuera Vinicius, sancionado en Liga, en vez del enrachado Yan Diomande.
Mou confiaba a muerte en sus soldados y en los primeros compases de la contienda se pudo ver a un Madrid propositivo que sabía a la perfección lo que estaba en juego. Sumar una nueva victoria le iba a dar mucho al 15 veces campeón de Europa en su lucha por acceder directamente a octavos de final y la tropa blanca se fue con todo a por el Leipzig, que arrancó el duelo llevando a cabo una presión adelantada que incomodó ligeramente a los de Mourinho.
Decimos que molestó tenuemente al conjunto merengue porque no estaba encontrando los huecos necesarios para filtrar el balón al espacio. Pero, por suerte para el Madrid, esa sensación no duró demasiado y se empezó a jugar más en campo contrario, algo que el Bernabéu agradeció pese a que el tiburón blanco no estaba siendo capaz de generarle ocasiones reales de peligro a Vandevoort, un cancerbero que, al igual que su compatriota Courtois, dio sus primeros pasos como profesional en el Genk belga.
Ahí iba a estar la clave del encuentro. Si el Real Madrid quería volver a festejar un triunfo en el Bernabéu sabía de primera mano que necesitaba poner a prueba a Vandevoort. Los goles no iban a llegar por arte de magia y el equipo de Mourinho no estaba siendo capaz de aprovechar sus constantes llegadas al área, algo que no tenía muy satisfecho al técnico de Setúbal, que vio, además, cómo era Courtois el que estaba teniendo que trabajar. El belga le sacó, en cuestión de minutos, dos ocasiones claras de gol al Leipzig.
Sin embargo, cuando el encuentro estaba enfilando el descanso de la primera parte, el Real Madrid aprovechó tanto un despiste de la zaga del conjunto energético como una indecisión de Vandevoort, que se quedó atascado cuando no procedía, para anotar el primer gol de la noche, que fue obra de Bernardo Silva. Tanto psicológico del rey de Europa, que poco después vio cómo Kovacs mandó a los 22 protagonistas al túnel de vestuarios.
Güler se gana la titularidad
El 1-0 era un buen resultado para el Madrid. El conjunto merengue estaba volviendo a sumar de tres en el Bernabéu, pero, conociendo el hambre del rey de Europa, lo iba a seguir intentando y, después de un primer tiempo algo errático de cara a puerta, los de Mourinho solo necesitaron siete minutos para doblar su renta.
En otra jugada colectiva del Real Madrid, Bellingham puso un centro exquisito que acabó en la cabeza de Mbappé. El francés remató, Vandevoort no fue capaz de parar completamente el remate y allí apareció Arda Güler para cazar el rebote y desatar la alegría del Bernabéu.
Arda Güler festeja el 2-0 junto a Kylian Mbappé
El 2-0 le dio tranquilidad al Real Madrid y, a partir de ahí, empezaron a producirse las primeras modificaciones en los dos equipos pensando en el fin de semana. La victoria parecía segura para el rey de Europa y Mourinho empezó a refrescar algunas piezas de cara al clásico del próximo domingo ante el Barcelona.
No obstante, el Real Madrid no estaba del todo conforme con el 2-0. En el actual formato de la Champions, cada gol a favor o en contra cuenta y Mbappé tenía ganas de ver puerta, algo que acabó llegando en el minuto 83 de la segunda mitad. El francés recibió un balón al borde del área, se acomodó y se sacó un derechazo perfecto y ajustado al palo largo que Vandevoort no pudo sacar.
Ese 3-0 le dio la tranquilidad absoluta al Real Madrid, pero todavía hubo tiempo para ver dos goles más. Justo después del tanto de Kylian, el Leipzig recortó diferencias por medio de Gomis, lo que motivó a Diomande, que no paraba de ser pitado cada vez que tocaba el balón por los miles de seguidores del conjunto alemán que estaban en la grada visitante, a anotar su tercer tanto con la elástica merengue, el primero en Champions. Ahí si que sí acabó el partido.
Ficha técnica
1- RB Leipzig: Vandevoort; Willi Orbán, Baku, Lukeba, David Raum; Seiwald, El Aynaoui (Maksimovic, 64'); Gruda (Reich, 64'); Nkunku, Antonio Nusa; Rómulo.
Goles: 1-0 Bernardo Silva (43'); 2-0 Arda Güler (52'); 3-0 Mbappé (83'); 3-1 Gomis (85'); 4-1 Diomande (87')
Árbitro: István Kovacs (Rumanía). Amonestó a los locales y a los visitantes
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la fase liga de la UEFA Champions League disputado en el estadio Santiago Bernabéu (Madrid)