Peor está el City…
Derbi en Manchester y parecido en el Bernabéu. El Madrid ganó. El City perdió. Por dos y no fueron cinco de milagro
Me admiran esas gentes que se toman lo del Madrid a la tremenda. Ese chaval que enarbola el pancartero ¡Florentino dimisión! y el club con la música.
Un amigo presente en el estadio me escribió a poco de empezar el partido: la música de Metallica, a volumen de Magaluf hasta justo el pitido inicial. Sólo en Pyongyang y Caracas lo practican tan depuradamente.
Magnífico pitorreo. Así se va a ver a tu equipo en tiempo de crisis. Cuando caen Copas de Europa, y lo que ni el Negreirismo es capaz de evitar, todo es sencillo. Y propicia malas costumbres. Creer que van a fichar bien siempre, renovar lo mismo, ganar un año sí y al otro también.
Y no. Acepto la dosis de cabreo que lleva el fútbol, pero las caras que vi por la tele… Que llevamos mucho fútbol visto, escuchado, leído. El Madrid todo se equivocó este año. Tiene tiempo para enmendar, para poco más me temo. Vivan al día. Ahora Mónaco y Villarreal. O sea cualquier cosa. Como para encima auto flagelarse.
Servidor descubrió a media mañana que habían juntado a Madrid y City, actuaban casi a la misma hora. Me puso contento. Al que dominó Europa, casi siempre y lo último seis Champions en once años, repito, y a quien presentaron como su sucesor: una en ciento y pico años de historia, el famoso City. Bueno, bien, buen ojo.
Derbi en Manchester y parecido en el Bernabéu. El Madrid ganó. El City perdió. Por dos y no fueron cinco de milagro. Si ha habido en Europa un equipo terrible ese es el United; este Madrid a su lado, la Naranja Mecánica. Pues se dio un festín con Carrick en el banquillo, un Arbeloa.
Eso sí, ojito: tras dos empates, el City puso 100 kilos en dos futbolistas. Lo que puede hacer ahora da calambre pensarlo. El Madrid fichará en verano si acaso. 2-0 aquí, 2-0 allí. Peor que el Madrid está el City. Esta jornada no se discute.
En tarde movida y patrocinada por radios, teles y periódicos que rivalizaron en ver quien insistía más a su gente para que reventara el Bernabéu, el Madrid tumbó al Levante en el segundo tempo. El primero confirmó lo temido, que esto va a ser molto longo.
Esto es el tránsito a un Madrid presentable. En todo, digo. En juego, en piernas… Los hay que temen que eso será a partir de agosto. El asunto era que entrara el primero y no lo marcara el visitante. Así pasó y se acabó el misterio.
El gol clave llegó de penalti a Mbappé que trasformó Mbappe y otro de Asencio para confirmar que los goles de delantero en el Madrid, el 10 y nada más. Y nada más, recuerda el himno.
Entre el personal de corto, el que más cobró fue Vinicius. Y después Bellingham. Me pareció correcto. Con su triunfo, que pudo ser goleada, el Madrid abre un paréntesis en sus líos. Mónaco y Villarreal, sí. ¿Qué pasará? Pues eso, ¿qué misterio habrá?
Güler estuvo bien, al contrario que Camavinga por poner un ejemplo y me paro. Arbeloa, Pintus y cía tienen por delante una durísima tarea, hacer del Madrid lo que hace año y medio no es. Un equipo de fútbol.
Luego tranquilícense. Es probable que mejoren lo que hay. Para volver a Cibeles no creo. Bueno, eso si acaso lo hace el Madrid. En el mundo, Veremos.