Julián Álvarez, en el Atlético de Madrid - Villarreal
El calvario de Julián en el Metropolitano: de la gran pitada a la comentada decisión del Atlético
'La Araña' fue el gran protagonista del partido pese a que apenas tuvo incidencia en el juego; su deseo de irse al Barça marcó el partido
El Metropolitano se ceba con Julián Álvarez y le recibe con una sonora pitada por su deseo de ir al Barça
Pocas veces pasa en el fútbol que el protagonista del partido sea un jugador que apenas ha tenido incidencia en el choque. Lo vivió esta vez Julián Álvarez aunque seguramente le habría gustado no tener que pasar por el calvario que le hizo vivir el Metropolitano. Su deseo de «una transferencia» para cumplir su «sueño» de irse al Barcelona dolió mucho a la parroquia rojiblanca y así se lo hicieron saber en el duelo frente al Villarreal.
Anunció el speaker su nombre como uno de los suplentes y se vivió la primera de las pitadas del Metropolitano. Posiblemente fue la más light porque todavía no estaban todos los hinchas en sus asientos. Luego la primera parte, con Julián Álvarez en el banquillo, transcurrió con relativa normalidad, sin que nadie en el fondo sur, que es donde se inician los cánticos, cargase contra 'La Araña'. Fue la calma antes de que estallara la tormenta.
Y es que fue en la segunda parte donde pasó de todo, tanto en el partido como con la figura de Julián Álvarez. Nada más comenzar los segundos 45 minutos, Diego Pablo Simeone mandó a calentar a 'La Araña' y ahí se escuchó de verdad la primera gran pitada. La inició el fondo sur, que además le dedicó cánticos como «dile que se vaya de una puta vez» o «Atleti sí, mercenarios no».
Después, el show arbitral que ofreció Alejandro Hernández Hernández hizo que el Metropolitano dejara durante un rato a Julián Álvarez para centrarse en el colegiado canario, que se convirtió en el nuevo enemigo. Sea como sea, cada vez que 'La Araña' tocó el balón (pocas veces) se escucharon silbidos. Solo se le pasó una vez a la afición rojiblanca hacerlo y fue porque el ariete argentino estaba en posición de disparo al borde del área para dar el gol de la victoria. La estrelló en un defensa y volvió el run run.
Una vez terminado el partido, con el 2-2 que terminó sabiendo mejor al Atlético de Madrid por el hecho de acabar el duelo con 10, Julián Álvarez fue el único jugador que no se acercó a la grada para agradecer el apoyo. Lógico, si tenemos en cuenta todos los reproches que se llevó durante el partido, pero es que además fue el propio club el que le pidió que abandonara rápidamente el terreno de juego. Se quería evitar que la cosa pudiese ir a más. «Para evitar problemas», explicaron.
Después se encargó Diego Pablo Simeone de confirmar la versión del club. «Me comentaba la gente del club que el club decidió que no se acerque a la grada y su gente. La decisión fue del club de alejarlo y separarlo para que venga al vestuario», explicó el técnico argentino, que volvió a confirmar que cuenta con él para esta temporada: «Si queremos ganar un título necesitamos estar juntos, tener delanteros y tener delanteros importantes».
También Jan Oblak, uno de los pesos pesados del vestuario, se refirió al asunto y echó un capote a 'La Araña: «Tenemos que estar todos unidos. Julián está aquí, con nosotros en el equipo. Lo vamos a apoyar y lo queremos de la mejor manera, sabemos lo que puede dar. Es una situación que no es cómoda para nadie, pero ojalá todo se resuelva y al final de temporada estemos todos felices».
Quien no habló fue Julián. Ni lo quiso él, ni tampoco quería el club. No será hasta que se cierre el mercado de fichajes y se confirme que se queda en el Atlético cuando el argentino será a todos los efectos un jugador del equipo rojiblanco. La tensión del Metropolitano fue máxima, pero hay confianza en que la cosa cambie, sobre todo ahora que le vienen tres partidos seguidos fuera de casa. Con goles todo cambia, aunque Julián sigue sin tener ninguna gana de vestir la casaca colchonera.