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Yan Diomande celebra el único gol del Real Madrid - Villarreal

Yan Diomande celebra el único gol del Real Madrid - VillarrealAFP

Real Madrid 1-0 Villarreal

Diomande es suficiente para tumbar al Villarreal en una noche de furia del Bernabéu y de Vinicius

A día de hoy parece imposible que el Real Madrid dispute un partido en Liga y no termine furioso con el arbitraje. «Negreira sigue pitando» fue lo que se escuchó una y otra vez en el Santiago Bernabéu, que celebró con rabia el triunfo frente al Villarreal por 1-0 por la enorme importancia que tiene. No podían perder después de los triunfos de Atlético de Madrid y Barcelona, pero da la sensación de que se hablará poco del triunfo y de Yan Diomande, el goleador, porque el protagonismo lo acapararon Vinicius Jr. y el árbitro, Isidro Díaz de Mera.

En una noche de horror para Mbappé, que falló varias ocasiones claras, y de alegría para Diomande, que logró su primer gol como jugador merengue, se hablará de todo menos de fútbol. El juego del Real Madrid fue gris, pero le dio para ganar en un partido que que se le complicó de lo lindo cuando parecía tener el 2-0 en el bolsillo porque entró el VAR, anuló el gol y encima expulsó a Vinicius. Ya nada sorprende en el Bernabéu, que se llevó el triunfo y al menos por eso tiene motivos para estar feliz.

Fiel a su esquema y con Vinicius Jr. en el banquillo, José Mourinho metió en la cabeza a sus jugadores que les tocaba morder desde el principio ante un Villarreal que en absoluto se plantó en el Santiago Bernabéu a hacerse fotos. Fue Kylian Mbappé, que recibió unos tímidos pitos, el que se encargó de liderar la presión desde el inicio aunque el submarino amarillo se empeñó en sacar el balón de atrás tocado. Fiel a su estilo.

De hecho las primeras ocasiones fueron para el Villarreal, con Foyth y Gueye diciendo presente aunque si inquietar lo más mínimo a Courtois. Sí inquieto a Gulacsi el Real Madrid, Mbappé para ser más precisos. Güler y Carreras fabricaron una magnífica jugada que dejó al francés en posición ideal para buscar portería, eso hizo pero se topó con el poste para desgracia del Bernabéu. Aun así era un buen aviso y un gran comienzo porque esto sucedió en el minuto 6.

Entendió entonces el Villarreal que no debía dejar correr a los blancos y decidió hundir la defensa y jugar un poco al otro fútbol, al de desquiciar al rival. Renato Veiga vio la amarilla por una patada a Konaté y Bellingham por otra dura entrada sobre Pau Navarro. Enfadó esto al Bernabéu y se lo hizo saber a Díaz de Mera Escuderos, muy tarjetero desde el inicio.

Pese a esto el Real Madrid siguió a lo suyo y Trent Alexander-Arnold dejó a Mbappé solo ante Gulacsi. Tardó el francés en armar el disparo y cuando se decidió ya tenía encima al guardameta húngaro, que le sacó una buena manopla. A partir de ahí el ritmo bajó de forma considerable pese a las cabalgadas de Diomande y los destellos de Güler. El Villarreal estaba cómodo y con tan poco fútbol, difícil que se moviera el marcador.

El delantero del Real Madrid Yan Diomande (c) se enfrenta a Alexander Freeman (i)

El delantero del Real Madrid Yan Diomande (c) se enfrenta a Alexander Freeman (i)EFE

Mourinho, y todo el Bernabéu, tenía claro que le tocaba agitar el árbol. Los focos apuntaban a Vinicius pero tras el descanso el primer refresco fue Cucurella por Carreras. Cierto es que tan solo cinco minutos después optó por sacar al brasileño, que fue recibido por todo lo alto por el estadio y cambió el partido. Le inyectó un plus de energía al Real Madrid, que ahora sí embotelló al Villarreal y consiguió hacer que planease la sensación de que el gol era cuestión de tiempo.

Con suspense, como todo lo que pasa en el Bernabéu con los árbitros españoles, lo consiguió Diomande tras un pase increíble de Valverde. Caracoleó el uruguayo y dejó solo al costamarfileño, que no se lo pensó y de primeras la mandó a guardar. Se anuló en primera instancia por fuera de juego, pero el VAR dijo que ahí no había nada ilegal y Yan se fue disparado al banderín de córner a festejar su primer gol como merengue. Después Mbappé intentó ampliar distancias, pero no era su noche.

El lío de Vinicius

Aun así, todo pintaba magnífico para el Real Madrid y más aún cuando entre Bellingham y Vinicius se fabricaron el segundo gol. Fue aquí cuando todo explotó. Mientras que el brasileño celebraba haber culminado a la perfección el contragolpe y además se quitaba de un plumazo toda la presión y la frustración de las últimas semanas, en la sala VOR se analizó cada detalle de la jugada y se consideró que Vinicius había tirado del pelo a Saliba y que por tanto, no solo no había gol sino que además se marchaba expulsado. Así es la norma.

Caliente por jornadas anteriores, explotó el Bernabéu al verse solo 1-0 y con 10. Fueron 15 minutos, más siete de añadido, de máxima tensión, de reproches y pitos constantes hacia Díaz de Mera, aunque tal situación impidió al Villarreal adueñarse del encuentro y poner en peligro la victoria blanca. No sufrió el Real Madrid, apenas tuvo que intervenir Courtois y se lleva un triunfo que son mucho más que tres puntos. Ahora bien, la sensación que hay es que con los árbitros españoles es imposible.

Ficha técnica:

1 - Real Madrid: Courtois; Trent (Vinícius, min. 52), Rüdiger, Konaté, Carreras (Cucurella, min. 46); Tchouaméni, Valverde; Arda Güler (Camavinga, min. 77), Bellingham, Diomande (Dumfries, min. 86); y Mbappé.

0 - Villarreal: Gulácsi; Freeman, Pau Navarro, Foyth (Carlos Romero, min. 56), Renato Veiga, Cardona (Mikautadze, min. 67); Santi Comesaña (Saliba, min. 56), Gueye, Moleiro (Nízar, min. 86); Ilias Akhomach (Gerard Moreno, min. 67) y Ayoze.

Gol: 1-0, min. 62: Diomande.

Árbitro: Isidro Díaz de Mera. Expulsó con tarjeta roja a Vinícius (min. 73) por agarrar del pelo a Saliba. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Bellingham (min. 19), Konaté (min. 81), Rüdiger (min. 83), Tchouaméni (min. 87) y Mbappé (min. 94), y a los visitantes Renato Veiga (min. 10) y Pau Navarro (min. 84).

Incidencias: partido correspondiente a la octava jornada de LaLiga EA Sports disputado en el Santiago Bernabéu ante alrededor de 75.000 espectadores. Antes del encuentro, se homenajeó al equipo del Real Madrid que ganó la Copa Intercontinental sub-20.
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