Fundado en 1910
Qatarí que te viTomás Guasch

Diomande y las imágenes. ¿No las pondrá hoy Real Madrid TV?

La equidistancia es una de las mayores formas de la cobardía, pero tiene su campo. Que aquí uno manga más que el resto junto está perfectamente documentado, pero que esto pasara el día después del Betis-Barça viene de perlas al sistema. Lo soñaron y pasó.

Empecemos por lo tonto. En la noche del Bernabéu hubo un aparecido, Diomande, y dos desapariciones, dos imágenes que nos trasportaron al fútbol de los 70.

Un partido en el Bernabéu y el pueblo preguntando, ¿entró, salió, le dio? Había que creerse a Vicente Marco y compañía aquellos años. Hoy es una broma.

El caso es que, además, el Madrid liquidó su primer partido sin Vinicus con solvencia, goleada y buenos ratos. Acostumbra a pasar cuando puede correr y eso pasa por ponerse en ventaja en el marcador..

Tres de sus cuatro goles fueron obras de arte. El otro, un Panenka. Yo lo prohibiría si fuera entrenador, pero si sale… pues eso. Cuatro cosas muy virgueras.

Valverde fue lateral por fin. Lo bonito fue que volvió el gran Militao ahí, al lateral derecho. Lesionado era el mejor central de la plantilla, esta y las anteriores. Sano puede jugar en cualquier demarcación defensiva. De lateral salió más de una vez. Veremos.

M’Bappé hizo dos goles y Güler, un golazo y mucho mando. El turco es sabio. Y sí, voy por Diomande que confirmó lo que se iba viendo: es titular lo que se dice indiscutible.

Si quieren confirmarlo pregúntenle a Cucurella que jugó mucho rato en plan Cucurella, el de la selección. Acompañado, o sea. Y además, corre, dribla, ataca y chuta como Dios manda. Diomande, digo.

Hizo junto a Güler y el primer gol de Kylian lo más bonito de la noche. Su tanto confirmó que Diomande rima con olé. ¿Exagero? No, Que un delantero estrella del Madrid sea tan bueno atacando como defendiendo es extraordinario. Que de diez sólo uno se escaquee ayuda a equilibrar el equipo. Diomande, olé. De Bellingham ni hablar. Otro imprescindible.

El Sevilla ofreció buen tono, confirmó que no es el equipo temeroso y tal del año pasado. El 4-1 fue demasiado castigo. Con esto podemos dar por liquidado lo tonto, o sea el partido.

Porque no repuestos del lío del sábado en Sevilla llegó el del domingo con el Sevilla, lo que será tema de comentario hasta que vuelva la Champions.

El caso es que verlo no lo vimos, lo imaginamos. Que Güler le dio un codazo a Peque y que Konate hizo falta a Robbie Ure en un pelotazo largo, segundos antes del segundo gol del Madrid.

También pudo suceder que no pasó una cosa ni la otra. O que sí pasó en la primera. O quizá en la segunda. Se produjeron durante el primer tiempo, sobre las nueve y media. El partido acabó cerca de las once y no vimos imagen que demostrara si hubo algo o ‘ná’.

El sevillismo vio dos faltas. El madridismo, ninguna y los antis también fuera de juego de Mbappé en el penalti: estaba, en efecto, solo delante del portero.

El misterio de las imágenes desaparecidas que viene de perlas a equidistantes y similares para gritar su conocida consigna: ¡los grandes siempre mangan!

La equidistancia es una de las mayores formas de la cobardía, pero tiene su campo. Que aquí uno manga más que el resto junto está perfectamente documentado, pero que esto pasara el día después del Betis-Barça viene de perlas al sistema. Lo soñaron y pasó.

¿Las imágenes? Sí, están pensando lo que yo, seguro: ¿y si las tiene RealmadridTV? Las deberían ponerlas en sus esperados vídeos de este lunes. Eso, ni Goebbels.