Vinicius y Paquetá celebran uno de los goles de Brasil ante Haití

Vinicius y Paquetá celebran uno de los goles de Brasil ante HaitíAFP

Brasil baila al ritmo de Vinicius

Exhibición del jugador del Madrid, que provocó, asistió y marcó en los goles de la Canarinha. La cruz fue Raphinha, que se retiró lesionado

Brasil ya está virtualmente en la siguiente fase del Mundial y se jugará con Marruecos el liderato del grupo a ver quién marca más goles. Y en eso la Canarinha tiene las de ganar. Lo demostró ante Haití, con un recital de Vinicius, que bailó y puso a bailar a sus compañeros para olvidar el mal partido colectivo del debut, que había generado tantas críticas.

Después de aquel día, no había opción para el tropiezo. Brasil nunca llega a un Mundial únicamente para disputarlo, sino que tiene la obligación de pelear por el título. Así ha sido siempre y por eso ha molestado tanto a las leyendas de la Canarinha la actitud de los jugadores de Ancelotti. Dunga, campeón en Estados Unidos 94, criticó abiertamente a los jugadores por considerarse inferiores a Francia, a Argentina o a Portugal: «Es inaceptable, no es lo que quieren oír los aficionados». Así que, de haber tropezado, las críticas habrían ido en aumento.

Ancelotti modificó el sistema para tener mayor control que en el debut. Los cuatro delanteros que plantó ante Marruecos dejaron paso a un 4-3-3, buscando una conexión más fluida entre el centro y la delantera. Mejor para Vinicius, con más espacio para moverse con libertad. Y cómo lo aprovechó.

Eso sí, no apareció hasta pasado el 17, a través de un tiro que salió rebotado a córner por la zaga haitiana. Para entonces Raphinha ya había conseguido batir a Placide, pero en fuera de juego. Le dieron un buen balón en profundidad al delantero del Barça, pero tenía medio cuerpo por delante del defensor.

Ronaldinho y Ronaldo comentaban la jugada desde el palco. Estarían recordando sus tiempos en el césped. «¿Te acuerdas cuando yo te la daba y tú te hartabas a correr? Un toque y a la red. No como estos». Era otro Brasil el de 2002, el último que consiguió la estrella. Desde entonces han pasado 24 años y demasiadas decepciones.

Está claro que Ronaldo no habría fallado la que tuvo Raphinha en el 22, cuando se plantó solo ante el portero. Otro balón en profundidad, esta vez por el centro, y el del Barça trató de superar al portero por alto. Se perdió el balón pegado al palo, aunque Hernández Hernández señaló fuera de juego. Lo tendría que haber mirado el VAR, porque era muy justo.

Más atinado estuvo Matheus Cunha poco después para adelantar a la Canarinha. Aunque más que acierto, lo que tuvo fue la mayor cualidad que debe tener un 9: estar en el sitio correcto en el momento adecuado. Vinicius disparó dentro del área, Placide no acertó a quedarse con el balón y quedó muerto. Delcroix trató de despejar, pero con la suerte de que la pelota tropezó en Matheus Cunha y acabó en la red. 1-0 y se acababan los nervios.

Lo bueno y lo malo

Se habían escuchado pitos desde la grada brasileña cuando Haití atacaba con el 0-0. Se diluyeron con el primero de Cunha. Y se tornaron en samba con el segundo. La pilló Vinicius en el centro del campo, avanzó y vio desmarcado al del Manchester United, que soltó un latigazo a la escuadra izquierda.

Empezaba ahí el show de Vini. Provocó el 1-0, dio el 2-0 y fabricó el 3-0. Corriendo, como a él le gusta en cuanto tiene el mínimo espacio. Balón al hueco de Paquetá para que el del Madrid saliera al sprint. Dos toques para colocarse delante del portero y un tercero para batirlo por bajo. Y a bailar. Se va a ganar con Brasil lo que no mereció esta temporada en el Madrid: la renovación.

Fiesta sobre el césped, pero preocupación en el banquillo. A Ancelotti se le levantó la ceja cuando vio que Raphinha se sentaba tras sentir un pinchazo. La cara del del Barça transmitía malas sensaciones, aunque habrá que esperar a las pruebas. Sin duda, la parte negativa del partido, porque Brasil es bien diferente cuando tiene a Raphinha por una banda y a Vinicius por la otra.

El tercer tanto sentenció el partido. Y el descanso lo mató. La segunda parte fue otra historia, con una Brasil que prefería controlar el juego y bajar las revoluciones, consciente de que el Mundial es muy largo y lo importante aún está por llegar. Aun así, hubo tiempo para todo. Haití casi marca el 3-1, que evitó Alisson con una gran parada. Y hasta Ancelotti le dio unos minutos a Endrick, que ya puede decir que ha jugado en un Mundial. Incluso marcó, pero fue en fuera de juego.

ficha técnica

  • Brasil: Alisson; Douglas Santos, Marquinhos, Gabriel Magalhães, Danilo; Casemiro, Bruno Guimarães (Ederson Silva, m.81) y Lucas Paquetá (Gabriel Martinelli, m.64); Vinícius Júnior (Danilo Santos, m.81), Raphinha (Rayan, m.40) y Matheus Cunha (Endrick, m.64).
  • Haití: Johny Placide; Carlens Arcus (Dominique Simon, m.46), Ricardo Adé, Hannes Delcroix, Jean-Kévin Duverne; Martin Experience, Jean-Ricner Bellegarde (Derrick Etienne, m.81), Danley Jean Jacques; Josué Casimir (Louicius Deedson, m.62), Frantzdy Pierrot (Wilson Isidor, m.46) y Ruben Providence (Lenny Joseph, m.71).
  • Goles: 1-0: m.23: Matheus Cunha. 2-0: m.36: Matheus Cunha. 3-0, m.45+3: Vinícius Júnior.
  • Árbitro: Alejandro Hernández Hernández (España). Amonestó al brasileño Douglas Santos y a los haitianos Carlens Arcus, Frantzdy Pierrot y Danley Jean Jacques.
  • Incidencias: Partido de la segunda jornada del grupo C del Mundial 2026 disputado en el estadio Lincoln Financial Field de Filadelfia ante unos 68.324 espectadores.
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